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ESCRITOS
DE LOLA HOFFMANN
Pasados ya casi diez
años de la muerte de la psiquiatra Lola Hoffmann, nos parece pertinente,
dado el carácter profético de sus ideas, y la gran importancia
y lucidez de sus planteamientos, rescatar del semi olvido en que se encuentran,
algunos de los textos que contienen su palabra, su pensamiento y visión
de la sociedad...
Nota 1
"El Principio
del Fin del Patriarcado"
Por Malú Sierra
Reseña biográfica
de Lola Hoffmann
Sería difícil
imaginar que esta mujer de 77 años, de apariencia frágil,
silenciosa, amable, es una gran innovadora. Una líder cuya fuerza
está en el halo de bondad que la circunda. En la sonrisa que a
veces se vuelve suavemente burlona. Y en la palabra.
No le gusta aparecer en forma pública. Su estilo es de persona
a persona. Así ha transmitido a generaciones de mujeres lo que
ella aprendió sobre la vida. Una experiencia, un conocimiento y
una intuición que hoy quiere transmitir masivamente porque ya está
maduro el tiempo -piensa- para decir con certeza que estamos en el comienzo
del fin del patriarcado. Y que eso significa, sin duda, un cambio fundamental
en los valores y en la vida del hombre contemporáneo.
Se podría decir que es una feminista, siempre que eso se entienda
como es: nada de antimachismo militante ni de rabia más o menos
disimulada. Para Lola Hoffmann el fin del patriarcado es el renacer de
la humanidad. El fin de un pecado original que durante seis a siete mil
años ha impedido al hombre y a la mujer ser lo que de verdad son:
una trinidad. Cada uno Padre, Madre, Hijo. La misma trinidad de Dios,
que no es sólo Dios Padre, como lo presenta la patriarcal tradición
judeo-cristiana.
También la moderna teología, como la antropología,
la paleontología, la arqueología, la filosofía y
otras disciplinas del conocimiento, se están preocupando en este
momento de este fenómeno que Lola Hoffmann llama el fin del patriarcado.
El padre Leonardo Boff, teólogo brasileño de gran prestigio,
dedica su libro "El rostro materno de Dios" a replantear el
tema de lo femenino. A rebatir la idea de teólogos como Santo Tomás
que decía que "la mujer está por naturaleza sometida
al hombre, ya que el hombre por naturaleza posee mayor discernimiento
racional".
Comentando las reivindicaciones de la mujer "para que se la reconozca
como persona y se la acoja en su diferencia propia, sin pensar en privilegios
ni tolerar el dominio de uno sobre el otro", en teológico
lenguaje Boff afirma que "todo parece indicar que estamos asistiendo
a la aparición de uno de los arquetipos más decisivos del
inconsciente colectivo de la humanidad: el arquetipo del Anima (lo femenino)
en sus múltiples manifestaciones. Solamente tras millares de años
brota semejante irrupción. Resulta un auténtico viraje.
El hombre (varón y mujer) se autointerpreta de nuevo; Vuelve a
definir sus relaciones con los demás, dentro del marco institucional
de los poderes y como imagen de Dios".
Su Propio Despertar
Y por este tema apasionante Lola Hoffmann acepta salir de su refugio.
Su nombre completo es Elena Jacoby y acaba de quedar viuda del doctor
Francisco Hoffmann, una eminencia en el campo de la fisiología
y del humanismo. Ella es letona de nacimiento pero de Letonia salió
hace casi sesenta años para terminar sus estudios de medicina en
Alemania. Allá conoció al médico chileno, se vino
a Chile, se casó, tuvo dos hijos, Adriana y Francisco, y junto
con su marido trabajó en el Instituto de Fisiología.
Pero a la mitad de la vida, cuando viene el tiempo de la gran transformación
-ella la llama la "metanoia"- aceptó el cambio que, entre
otras cosas, la sacó de la fisiología para convertirla en
psiquiatra. Dejó en el laboratorio su afición por la célula
y empezó a amar el alma humana.
Primero trabajo con
la suya propia y después con la de otros. Entró a trabajar
con el profesor Ignacio Matte Blanco quien la guió por el camino
de la psiquis. De los mitos y los males que marcan la infelicidad de hombres
y mujeres. Los mitos y males que tienen su raíz -así lo
entendió después- en esta forma de vida que se llama patriarcado.
Su tarea, desde entonces, ha sido ayudar a hombres y mujeres a transformarse
en personas completas: padre, madre, hijo. O al menos a intentarlo. "No
podemos seguir siendo sólo un tercio de nosotros mismos"-
dice. Incansablemente estudiosa, Lola Hoffmann lee, subraya, saca apuntes,
para saber más y para ayudar más a la gente que busca su
ayuda. Según ella "mostrarles que la estructura patriarcal
no corresponde a la naturaleza del ser humano liberó a muchas mujeres".
Entrevista
Usted dice que estamos
a las puertas del fin del patriarcado y de todos los valores introducidos
por él. ¿Cuándo y por qué lo entendió
así?
"La primera vez que oí hablar de esto fue durante mis conversaciones
con el escultor y poeta Totila Albert. Yo estaba convencida que así
era la naturaleza humana: que la mujer era más tonta que el hombre,
más débil, dependiente, incapaz de organizar nada -una aldea,
una ciudad, un país- que tiene que ser objeto sexual del hombre,
el que insiste en la virginidad prematrimonial. Según el hombre
esto es un mandamiento de Dios. Nunca me había preguntado por qué.
Pero en estas conversaciones Totila me habló con mucha pasión
y gran convencimiento de que este concepto del rol de la mujer no correspondía
a la naturaleza del ser humano sino que era algo relativamente moderno.
El había leído y estaba en antecedentes de las últimas
investigaciones científicas pero sobre todo tenía una intuición
clara del asunto, derivada de una experiencia mística. Durante
esta experiencia había tenido la certeza de la trinidad dentro
de sí, acompañada de una indescriptible dicha y una sensación
de totalidad que lo orientó durante toda su vida. Entonces empezó
a buscar todas las evidencias que muestran que el ser humano es tal como
él fue durante esos cuantos minutos: Padre, Madre e Hijo. Y comenzó
a desarrollar conscientemente en sí mismo esos principios. Se permitió
ser Madre; se permitió ser Padre. Y desarrollar también
todas las potencialidades que son características de esos principios."
Nuestra Trinidad
"Totila Albert se preguntaba: ¿Qué es lo que tienen
en común todos los seres humanos? Y respondía: su estructura
interior y exterior, dada por la naturaleza, de Padre, Madre e hijo. Cada
hombre es una trinidad. Ya en el huevo fecundado, decía, se encuentran
preformados estos tres elementos -las tres capas embrionarias que se llaman
hojas blastodérmicas- que corresponden, cada una, a los tres principios
esenciales.
De la hoja exterior -el ectoderma- se desarrolla todo el sistema nervioso
y los órganos de los sentidos. Este es el principio paterno, que
tiene como función la conexión con el mundo."
"De la hoja que mira hacia el interior del huevo -el endoderma- provienen
los órganos internos, o sea todo lo que tiene que ver con la alimentación.
Este es el principio materno, y lo que lo caracteriza es la capacidad
de alimentar, de dar de su propia sustancia, y -además- de despedir
al hijo entregándolo a la vida y dándole libertad para su
desarrollo."
"Entre el ectoderma y el endoderma se forma una tercera capa embrionaria
-el mesoderma- que da posteriormente origen al sistema óseo y muscular,
o sea todo lo que tiene que ver con el movimiento. De mesoderma se forma,
además, todo el aparato circulatorio (que tiene que ver con la
emoción) y las glándulas sexuales (que dan origen al amor).
Movimiento, emoción y amor son funciones filiales. El principio
filial es el Yo."
"Pero en toda la historia conocida el equilibrio de los tres componentes
ha sido perturbado por la toma del poder absoluto del principio paterno.
Es el patriarcado en el cual estamos aún enredados atávicamente.
El principio paterno ha usurpado la Tierra. Fracasamos en nosotros mismos
porque no desarrollamos armoniosamente los componentes maternos y filiales.
A consecuencia de una educación patriarcal de más de seis
milenios, estamos forzados a aceptar las valorizaciones trastocadas como
si fueran verdades. La naturaleza del hombre ha sido violentada."
¿Y cómo
hemos llegado a este estado de cosas?
En su mesa de trabajo están los inmensos libros de Morgan, Bachofen,
Bornemann, arqueólogos y antropólogos que interpretaron
los hallazgos del paleolítico, del mesolítico y del neolítico
desde el punto de vista de las diferencias, similitudes y relaciones entre
los sexos.
"Se ha descubierto, por ejemplo, -cuenta- que en el paleolítico
y en el mesolítico hombres y mujeres eran igualmente fuertes. No
había diferencias de tamaño ni de diámetro en los
huesos de ambos sexos. Esto significaría que no había división
del trabajo; que ambos realizaban el mismo tipo de trabajo.
"Antes del neolítico -dice- no se conocía el nexo entre
emparejamiento y procreación lo que hacía que el linaje
siguiera la línea materna. Esto confería a la mujer un status
social sumamente alto y en muchas partes era adorada como diosa."
"Hombre y mujer -continúa Lola Hoffmann- tenían el
mismo nivel hasta el invento del arado, que se supone es un invento masculino.
La tierra era venerada como madre, que proveía a todos en forma
generosa y equitativa por lo que la idea de herir profundamente algo venerado
no puede proceder de un ser de sexo femenino sino de uno que tiene un
órgano sexual hecho para penetrar. Restos de arado, junto con restos
de armas aparecen recién en el neolítico, entre seis y siete
mil años atrás."
"Con el arado la población aumentó en forma muy rápida,
a causa de la mejor alimentación. El grano, que es un alimento
bastante completo, hizo menos necesario que el hombre se fuera lejos,
en pos de caza mayor. La convivencia entre hombre y mujer se torna mucho
más íntima y recién entonces el hombre descubre su
papel en la procreación. Esto -continúa Lola- debe haber
excitado y producido un efecto psicológico inmenso sobre el varón.
Es aquí donde nació la palabra mío: "mi hijo",
"mi mujer". Para asegurarse que sea "mi hijo" la mujer
por supuesto tiene que ser virgen en el momento de tomarla y durante la
convivencia toda relación sexual con otro hombre tiene que ser
castigada con el apedreamiento."
"En ese momento comenzó el patriarcado y de ahí para
adelante el hombre reduce cada vez más a la mujer a la casa y a
tres o cuatro de sus funciones biológicas. Así creyó
proteger su propiedad privada."
El Mito de la Sirena
"Aburrida, reprimida sexual y espiritualmente, completamente vacía,
la mujer desarrolla dos grandes vacíos: el vacío sexual
y el vacío espiritual, razón por la cual se instala enérgicamente
en la vida del hombre tratando de dominarlo y de explotarlo con el fin
de llenar el vacío. Ese es el mito de la sirena, o de la "Femineidad",
que provoca tanto sufrimiento. La sirena, cuyo norte es atraer al hombre,
desde el ombligo para abajo es un pez: completamente fría. Femenina
y frígida. Atrae al hombre pero no lo puede satisfacer, en cambio
esta cola de pez hace que ella tenga que vengarse, hundiendo al hombre.
Destruyéndolo. Sometiéndolo a su voluntad".
"Este mito de la "femineidad" -dice- seduce por igual a
hombres y mujeres. A la mujer porque la "femineidad" le da poder
sobre el hombre, que es el que tiene poder sobre el mundo. El asunto del
poder -aclara- ella lo ha aprendido del patriarcado. Pero el drama es
que su "triunfo" sobre el hombre es a costa de su propia persona.
De no ser persona. Por su parte el hombre machista o patriarcal no le
gusta la mujer persona y por lo mismo lo excita mucho la sirena. Esa que
después intentará destruirlo..."
El patriarcado no es una "culpa" de los hombres solamente sino
un fenómeno de vida que involucra a toda la humanidad. Así,
dice Lola Hoffmann, la mujer trabaja en forma inconsciente en contra de
sí misma y a favor del patriarcado. "Ella es el sostén
máximo del sistema. Se la ha educado para desear sólo la
familia, preocuparse sólo de sus hijos y crearle cierto confort
a su hombre. Y nada más. Para que sea individualista, egoísta,
encerrada en sí misma."
Los Signos de los
Tiempos
Si las cosas han sido como han sido durante seis a siete mil años,
¿qué le hace pensar, concretamente, que están cambiando?
"Ya hace más de un siglo que la mujer empezó a protestar.
Primero en una forma algo ridícula pero ya la primera sufragista
tenía un concepto muy razonable y muy profundo de lo que es el
ser humano. Que la mujer podía hacer perfectamente bien trabajos
llamados masculinos, que podía pensar igual que un hombre, y que
podía vivir como mujer soltera y conquistar un cierto status, lo
que antes era imposible. Y al mismo tiempo que protestaban, algunas mujeres
-unas pocas- empezaron a cultivarse: a pensar, a filosofar, a escribir,
a trabajar."
Es la mujer la que se rebeló primero contra un estado de cosas
y un sistema de vida que le acarrea grandes sufrimientos, explica Lola.
"Pero el hombre tampoco lo pasa bien. Esto de que la mujer llene
su vacío dominándolo, chantajeándolo, es una enorme
carga para él también. Y para los hijos, en cuyas vida la
mujer también se entromete negativamente. Todo esto ha llevado
al matrimonio patriarcal a una tremenda crisis, que todos estamos viendo
a nuestro alrededor. La pareja ya no resiste la dominación mutua."
¿Y qué
solución le ve usted al problema de la pareja?
Aunque la mayoría está lejos aún de poder construir
una sociedad basada en la equivalencia sexual, hay -dice- algunos adelantados
que ya comprendieron el problema y que están intentando nuevas
formas de convivencia. Todavía, piensa, no hay una solución
al problema de la pareja. Pero la capacidad del ser humano de vivir sólo
ha aumentado, "lo que es muy importante porque esa soledad prepara
para una futura vida en pareja. La pareja sólo es posible de soledad
a soledad, de integridad a integridad: no de necesitar apasionadamente
a otro... y explotarlo".
Agrega que otra dificultad es que hay muy pocas mujeres que
-entrenadas en el sistema patriarcal- tratan de encontrar una nueva forma
de educar a sus hijos.
¿Cuál
diría usted que es el sufrimiento mayor en la pareja humana de
hoy? ¿La causa principal por la cual las cosas tendrían
que cambiar?
"El sufrimiento de hoy es la propiedad: "mi" marido, "mi"
mujer. Esa palabra "mi" es el sufrimiento. El ser humano no
puede ser propiedad de otro ser humano. Puede ser tremendamente generoso,
tremendamente amoroso, pero no puede ser propiedad de otro ser y sentirse
como tal".
¿Cuáles
son los principales errores, derivados de ese "mi", que usted
constata en las parejas?
"Lo que yo he visto en mi larga vida es que una proximidad exagerada
en el espacio destruye el "eros".
Hay una sumación de pequeñas irritaciones, sobre todo de
noche, al dormir en la misma cama, por ejemplo. Uno enciende la luz porque
quiere leer y el otro quiere dormir. Esas pequeñas e inocentes
irritaciones se suman, produciendo al día siguiente una terrible
molestia. Hay que tener mucho cuidado con una proximidad exagerada. Cuando
yo le propongo a una pareja, que casi se saca los ojos mutuamente, que
separen dormitorios, de inmediato esgrimen que no hay más piezas
y -sobre todo- que están acostumbrados y que no pueden dormir sin
el otro. Yo llamo a ese fenómeno "adicción a la cama.
Como el alcohol o la morfina. Una tremenda esclavitud. Por paradojal que
parezca, se puede decir que mientras más separación haya
en el espacio, tanto más cercanía espiritual".
El Sistema Se Defiende
"En una sociedad donde muchas mujeres aparecen haciendo cosas, e
incluso ocupando cargos importantes, podría parecer que la visión
de Lola Hoffmann no corresponde a la realidad.
"Claro que corresponde. Estamos hablando del trágico hecho
de que la mitad de la humanidad no participa en el proceso creador. Con
excepción de algunos millones. Pero ¡qué son dos o
tres millones de mujeres creadoras! Y ni siquiera creo que haya tanto.
En política, por ejemplo, nunca ha habido en los más altos
cargos una mujer que haya defendido el derecho de la mujer. Son hombres
casualmente nacidos mujeres, defensores del patriarcado y de todos sus
errores."
"La idea de la
dueña de casa feliz más bien pareciera que está renaciendo.
¿Cómo se explica?
La idea me parece que no es real, sino un invento de la publicidad. Esta
vez se utilizó la herramienta del consumo para mantener a la mujer
prisionera. El comercio se encarga de venderle un cuantuay porque ella,
vacía como está, es la máxima consumidora. Llena
su vacío con objetos."
Pero si uno le pregunta
a una dueña de casa si le gusta su vida, responde que es muy feliz.
"No siempre ocurre así. Y pasa también que la propia
mujer muchas veces no tiene conciencia de su infelicidad. No entiende
por qué, pero el hecho es que siempre está cansada, aburrida,
histérica, nerviosa. Y el drama se desencadena cuando los hijos
crecen y se van de la casa. Entonces se siente que no es útil para
nadie y que no tiene nada que hacer. Otro hito es cuando termina el período
de ser objeto sexual para el hombre. De repente descubre que no es nada,
que no tiene un "yo" aceptable para sí misma. Nuestra
época pone un énfasis enorme en la juventud y no tenerla
es una crisis feroz."
"El noventa por ciento de las mujeres que llegan a mi consulta sufren
depresión y angustia, consecuencia de una vida frustrada, lo que
produce una tremenda agresividad. Como es imposible dirigir está
agresividad contra la familia, que uno tiene que amar, la dirigen contra
sí mismas. Y una persona triste, sin impulso, sin vida, no puede
agredir. Se asegura de no poder agredir y no tener así una culpa
adicional, y entonces se agrede a sí misma y se muere en vida.
Pierde el interés por todo, se dedica a jugar a las cartas y otras
actividades sin sentido, y yo he conocido algunas que se metieron a la
cama y no salieron más de allí."
¿Cómo
pueden romper estas mujeres con su vida mediocre?
"Decidiéndose a trabajar. Y trabajar por los demás.
Introduciéndose en el mecanismo de la cultura. Y esto no es un
tema de feministas sino que está en la naturaleza humana: participar
en la creación."
¿No basta la
creación de tener hijos?
"Sin duda que es una creación. Pero, por ejemplo yo, amo profundamente
a mis hijos; sufriría tremendamente si les pasara algo. Pero no
son el centro de mi interés y sobre todo ellos no desean serlo.
No me meto en la vida de ellos. Ellos viven su vida y yo por supuesto
que gozo con todo lo que hacen pero me niego a tomar el rol de la abuelita
feliz como centro de mi vida."
¿Y qué
pasa cuándo son más chicos?
"Yo estoy segurísima que las mujeres dan demasiados cuidados,
demasiada protección a sus niños. Se ha demostrado hoy en
día que la dedicación exclusiva de la madre al niño
en su primera infancia no redunda en provecho para su desarrollo. Al contrario.
Mientras más personas con las que el niño se relacione,
tanto más normal y sin mayores conflictos resultará su vida.
Decididamente son los padres en la mayoría de los casos los focos
de las enfermedades psíquicas más graves."
"Al principio femenino pertenece antes que todo el alimentar física
y espiritualmente. Pero hay también otro elemento que hasta ahora
la mujer no ha asumido y hecho suyo, que es dar libertad. Soltar. Hay
que tener el valor de exponer al niño a tareas más o menos
difíciles y no autoprotegerlo por egoísmo, por evitar el
sentido de culpa si algo le sucede."
El Principio Del Fin
A pesar de las dificultades que el sistema y las mismas mujeres le ponen,
el cambio está listo, según Lola Hoffmann, cada día
son más las mujeres que toman conciencia y que están dispuestas
-en primer lugar- a hacer distinta y mejor la relación de pareja.
"El espíritu del movimiento feminista ha cambiado mucho. Ya
no se trata de luchar contra el hombre; por el contrario, la mujer le
ofrece compañerismo y amistad. Y eso es lo más grande que
le puede ofrecer. Lo que la mujer que ha entendido su propone es que se
formen parejas en las cuales los dos tengan oportunidad de desarrollarse
y desarrollar todas sus potencialidades. Y ayudarse mutuamente en este
desarrollo."
¿Estaríamos
entonces en el fin del patriarcado?
"En el principio del fin. El hecho de que las mujeres expresen eso
y el hecho de que haya muchos hombres "feministas", que ven
las francas ventajas para ellos de una relación verdaderamente
humana con la mujer, muestra que lo que nosotros llamamos familia patriarcal
está por terminarse."
¿Cómo
sería la familia no patriarcal?
"Una familia en la que ambos puedan desarrollarse plenamente, sin
interferencias. Sin egoísmos."
Usted dice que está
sociedad patriarcal crea relaciones que causan un enorme sufrimiento a
los seres humanos. ¿Cómo tendrían que ser, según
usted, las nuevas relaciones?
"Tendrían que basarse en la amistad. Una enseñanza,
como la que ya principia en los colegios mixtos, da la posibilidad de
una profunda amistad entre los sexos, la que puede llegar a ser tan profunda
que en los momentos más fuertes se mueva todo el eros y termine
en una relación de pareja. Pero esta no es necesaria. La amistad
entre un hombre y una mujer es tan satisfactoria, aporta tanta plenitud
y tanta felicidad, que ni siquiera es necesaria toda la exageración
sexual de esta cultura sexy que vivimos."
A Imagen De Dios
Para la doctora Hoffmann no cabe duda que todo está al revés
en la sociedad y que el patriarcado es la base del pensamiento al revés.
"Nosotros no tenemos que pasarlo mal y hacerlo todo al revés.
Al contrario, tenemos la obligación de ser perfectos, como Dios
es perfecto. De realizar la imagen de Dios en nosotros, cada uno individualmente."
¿Por dónde
empieza la salvación?
"La mujer empieza desde su angustia y no le queda otra que informarse.
"¿Es cierto lo que me dijeron?" "¿Es cierto
que Dios lo estipuló de esta manera?" "¿Es cierto
que esta es nuestra naturaleza?". Principiar a cuestionar.
Herida como puede
estar, este cuestionamiento se le puede volver una tremenda agresión
contra ella misma, contra su pareja, contra el mundo.
"En la mayoría de los casos es así. Pero esto hay que
sufrirlo no más. Hay que permitirse caer en crisis, sufrir la crisis
con toda la amargura que ella produce, pero salir."
Para esta mujer de casi ochenta años, que nació cuando todavía
no había ni radio ni televisión "este formidable invento
de las computadoras y de todo el sistema de la informática"
es la base de la salvación. "Es la posibilidad de la presencia
de Dios en este mundo".
"Lo que pensamos aquí, en este momento, puede estar a veinte
mil kilómetros de distancia en segundos, a disposición de
muchas personas. Durante años sufrí con está idea:
"¿Por qué no lo saben todos?". Por ejemplo: conflictos
relacionados con la pareja, con el amor, con las relaciones padres-hijos,
para los cuales hay solución. El problema era que se hacía
imposible traspasar la información. Hoy en cambio hay tantos medios
a disposición del hombre y tantas evidencias de que eso cambia
rápidamente la mentalidad."
¿O sea que
Dios está en la informática?
"Dios está presente. La informática era una nostalgia
del hombre."
"El mismo Cristo dijo: "Vayan a todo el mundo y comuniquen la
buena nueva".
Y eso ha tenido efecto en un tiempo y en un país donde no había
informática tan genial y tan divinamente artificial como es la
computación."
¿Es patriarcal
el mensaje de Cristo?
"No. El es el único que, profesando una religión tan
tremendamente patriarcal como la judía, entendía el fondo
de eso y cuyo mensaje era el amor. La integración de las tres personas:
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que representa el principio
materno."
(Entrevista hecha
a Lola Hoffmann para la revista CLAN, por Malú Sierra.)
Nota 2
"Lo irreflexivo,
lo cruel que ha sido el hombre con la naturaleza... "
"Yo estaba leyendo
Ecología y con un inmenso dolor constataba lo irreflexivo, lo cruel
que ha sido el hombre con la naturaleza. Los daños que ha producido
el ser humano son irreparables. Empecé a estudiar un poco, a orientarme
sobre armamento nuclear, y, por supuesto, también experimentaba
un dolor inmenso. Y un día, vino una persona, me trajo unos papeles
y me dijo "no entiendo ni palote-estaba en inglés- pero me
tinca que te van a interesar". Y me los dejó. Empecé
a hojearlos... y sentí como un verdadero milagro, me llené
de energía, de mucha disposición, porque lo experimenté
como un llamado a mi persona y empecé a buscar la manera de propagar
eso. Porque era importante y urgente. Mi amiga Malú Sierra, la
periodista, estaba cerca de mí y me propuso hacerme una serie de
entrevistas, desde entonces me llamaron diariamente cuatro, cinco, seis
personas, interesadas en el movimiento. La idea fundamental de los creadores
de la Iniciativa Planetaria, es la del número crítico, o
sea, el hecho de que si se junta un número suficientemente grande
de seres humanos que piensen en lo mismo, que tengan el mismo propósito,
que deseen lo mismo, este deseo se cumple.
Un biólogo,
que pertenece a esos biólogos que piensan, cuyo nombre es Lyall
Watson, hizo un experimento con monos de unas islas cercanas al Japón.
Todas estas islas están habitadas por monos mansos y sometidos
de vez en cuando a experimentos.
En una de esas islas,
el biólogo Watson cambió el alimento habitual por papas
dulces recién sacadas del suelo y las cubrió de greda. Los
monos, por supuesto, las rechazaron. Después de algunos días,
una mona que Watson llamó "genio de los monos" bajó
al río y lavó las papas, lo cual Watson interpretó
como "acontecimiento cultural inaudito" para el mono, sólo
comparable con el invento de la rueda por la especie humana. Muy luego,
Imo, así se llamaba la mona genial, enseñó el truco
a su madre y a un grupito de compañeros de juego. En un determinado
momento de la experiencia muchos monos sabían lavar papas. Se fueron
integrando otros con el tiempo, hasta que, un buen día, se sumó
un mono que cumplió con algo así como el número crítico.
Y aquí está la clave del asunto. Porque cuando este mono
fue a lavar las papas todos los demás monos las lavaron. Todos
los habitantes de la isla lavaban sus papas. Y no sólo eso, porque
la información trascendió, saltó por encima del espacio
a otra isla y a otra isla y al continente japonés.
He contado esta experiencia
porque muestra claramente que hay un número crítico que
permite, por vía extra-sensorial, un nuevo aprendizaje y la expansión
espontánea de un fenómeno, la expansión espontánea
de la conciencia. Y hay un científico llamado Rupert Sheldrake
que sostiene que cuando se produce un cambio en el aprendizaje, este cambio
permanece aislado durante un tiempo, pero, cuando hay más individuos
que aprenden el comportamiento, se forma un campo que se llama "campo
morfogenético", el que hace que, repentinamente, en otras
partes geográficas, muchas personas aprendan ese determinado comportamiento.
Con base científica,
Sheldrake cree poder explicar lo que observan grupos religiosos, en el
sentido de que un conjunto de personas que piensan lo mismo producen muy
rápidamente en otros un efecto similar, que se difunde con celeridad.
Para nosotros y para todos los que trabajan en la Iniciativa Planetaria
mundial, que tiene como tarea urgente parar el peligro nuclear, existe
la esperanza de que esta idea positiva se propague. Y rápidamente.
Tan rápidamente que incluso llegue a las mentes muy cercanas de
esos grupos de psicóticos que tienen el poder en sus manos, que
gobiernan la Humanidad y que la tienen al borde de su extinción.
Es nuestra única esperanza. Es lo que se llama el Espíritu
Reinante del Tiempo. Si se genera este Espíritu y se propaga, sabemos
que es más fuerte que las armas, que no hay armas en contra del
Espíritu.
A mí, el pensamiento de Sheldrake me hizo una inmensa impresión
y todas las veces en que fallan mis fuerzas, lo que sucede con cierta
frecuencia, yo pienso en los campos morfogenéticos y en el poder
de esos campos. En ese número crítico que puede operar el
cambio rápidamente. Y no sé si a ustedes, pero, a mí,
me produce un efecto de esperanza."
(Extracto de entrevista
con Renée Gewolb tomado del libro: Encuentros con Lola Hoffmann.
Delia Vergara.)
Nota 3
Textos aparecidos
en la edición del compendio publicado por Iniciativa Planetaria
para el mundo que elegimos.
Lola Hoffamann
EL Planeta Amenazado
El hombre, a causa
de una conducta insensata respecto de sí mismo y de la naturaleza,
ha llegado a montar el aparato gigantesco de una civilización cuyo
desarrollo se ha vuelto ya altamente nocivo para la vida. No es necesario
argumentar mucho para probar que se ha llegado ya hasta esa etapa en esta
gran crisis que nos afecta ,pues, la violencia, la confusión, la
degradación de las costumbres y la amenaza de una destrucción
total de la vida en el planeta, son ya realidades que todos podemos percibir.
Con todo, no se puede decir aún que la conciencia de la humanidad
haya despertado y haya adquirido el grado de sensibilidad e información
que se requiere para reaccionar ante la magnitud del peligro que se cierne
sobre todos por la devastación brutal de los ecosistemas de la
naturaleza y por la posibilidad cada día más cercana de
ser todos aniquilados por una súbita e inesperada conflagración
atómica.
Hace ya unos 15 a 20 años se escuchó algo semejante a un
grito mundial de sorpresa y miedo cuando aparecieron las primeras publicaciones
sobre el tema que más tarde todos conocieron con el nombre de "ecología".
El libro que sobre este tema escribió una mujer de nombre Raquel
Carson fue el primer aviso que recibimos de que no vivimos en un mundo
tan seguro como creíamos, que algo sucedía con el uso indiscriminado
de algunas substancias, como por ejemplo los insecticidas.
Esta publicación fue seguida de muchos otros libros y artículos
de prensa, que motivaron un significativo cambio en la actitud pública
de muchas personas, sobre todo en los países así llamados
"desarrollados".
El principio básico de este cambio se puede resumir brevemente
como sigue: Las crisis pueden ser prevenidas con una planificación
sabia y una actitud responsable.
Por aquellos tiempos iniciales de la toma de conciencia sobre este problema,
surgió un movimiento llamado STOP. Nombre que es una sigla formada
por las iniciales de las palabras : "Save tomorrow oppose polution",
vale decir: "Salva el mañana, oponte a la polución".
En Chile el eco de este movimiento ha sido insignificante y sólo
están informados de él contadas personas.
A fines de la década del 70 cayó en mis manos un libro de
Gordon Rattney Taylor. Al leer este libro uno tiene la impresión
de que el ser humano está totalmente incosciente del hecho de que
la naturaleza no es esa gran madre permisiva en que todos creemos, y que
a veces puede vengarse cruelmente cuando se destruyen sus eco-sistemas.
Lo Paterno y Lo Materno
Por el testimonio
de la mitología y de la historia antigua, corroborado por todas
las investigaciones sobre la vida del pasado de la humanidad, resulta
hoy evidente que la relación que hay entre el ser humano y la naturaleza
correspondió siempre a la relación que existe entre lo masculino
y lo femenino.
Así, cuando los pueblos piensan que son los dueños de la
naturaleza, entonces el hombre piensa que es dueño de la mujer.
Cuando la naturaleza es explotada y usada para beneficio del ser humano,
los hombres piensan que pueden usar de las mujeres para su propio beneficio.
Si la industria se hubiese desarrollado guiada por seres humanos que en
su conjunto hubiesen representado un armonioso complejo de energías
masculinas y femeninas, no estaríamos en estos momentos ante el
triste espectáculo de un suicidio programado.
Uno se pregunta ¿por qué es necesario despertar al hombre
a un nuevo tipo de pensamiento? ¿por qué necesitamos un
nuevo espíritu en este tiempo para todo el planeta?
Porque el sistema que nos rige, en todas las latitudes del mundo, carece
de fundamentos y principios que sean compatibles con la naturaleza y la
dignidad humana. Se impone, en consecuencia tomar conciencia del sistema
en que vivimos y funcionamos, pues estamos tan familiarizados con él
que nos parece un fenómeno natural. Incluso nos parece que ese
sistema es la esencia del ser humano.
El tremendo desastre ecológico de los últimos decenios,
la cercana posibilidad de la muerte de la humanidad toda, no ha sido provocada
por todos los hombres, sino sólo por aquellos que tienen un efectivo
poder sobre la naturaleza y las condiciones de vida de la humanidad. Ni
las mujeres ni la juventud piensan de esa manera destructiva y se oponen
instintivamente a todo empeño de destrucción.
La destrucción radical la están provocando los varones adultos.
Por la forma como lo están haciendo se podría decir que
el varón arruina y destruye hoy en forma compulsiva, pues está
afectado por un catastrófico desorden en su esfera instintiva.
Organiza la vida dándole una forma social en la cual sólo
él ha de decidir. Todo lo organiza para sí, todo lo controla,
como si el mundo le perteneciera, tanto la naturaleza como los pueblos.
Ha creado una cultura en la cual sólo interesa el varón.
Así, la ciencia y la política son posibles sólo cuando
los varones se relacionan entre sí. Así también,
la producción y la guerra no son imaginables sin un sistema de
relaciones entre varones. En este sistema a la mujer le está prohibido
participar. Se la incluye sólo en forma limitada para servicios
económicos, para determinados trabajos, para la producción
y para la satisfacción del hombre.
De modo que, a juzgar por los frutos de una larga serie de milenios, se
puede concluir que la sociedad patriarcal está concebida de una
manera tal que atenta contra la armonía de la sociedad humana.
Se supone que la especie humana existe sobre el planeta desde hace varios
millones de años. Contra esa larga residencia en la tierra, el
patriarcado, que sólo data de los últimos 7000 años,
se reduce a una insignificante parcela del tiempo.
La Explosión
Demográfica
En 1850 el número
de habitantes del planeta alcanzó a 1000 millones. En 1930 se contabilizaron
ya 2000 millones, y sólo 30 años más tarde, o sea,
en 1960, se contaron más de 3000 millones. En 1975, es decir, sólo
15 años más tarde, ya habíamos alcanzado los 4000
millones. Se prevé que entre los años 1985/86 se alcanzará
la suma de 5000 millones y 6000 millones entre 1993/96. Alrededor del
año 2000 contaremos 7000 millones.
Todos tienen tal vez una cierta idea del peligro que representa esta explosión
demográfica. Cabe preguntarse ¿por qué los científicos
no nos han advertido? Si bien, hemos sido advertidos, resulta que el mundo
continúa, a pesar de todo, sorprendentemente poco impresionado.
En lo que se refiere
a los eco-sistemas, se observa que el hombre, por su manera de actuar,
revela tener una intención manifiesta de destruirlos. Tal es la
conclusión a que llega el ecólogo Mont Cole en su artículo
"¿Logrará el hombre salvar el mundo?".
Por su parte el científico sueco Lofroth llama la atención
sobre las muchas posibilidades existentes hoy de que ocurra una tragedia
"global" si los humanos seguimos insistiendo en nuestras incontroladas
costumbres.
La Gran Contaminación
Hace ya muchos años
que se llamó la atención sobre el hecho de que las múltiples
substancias liberadas por los trabajos del hombre, diseminadas por el
ambiente, se acumulan, se suman y se potencian mutuamente en sus efectos.
"Creo, dijo el autor de la obra "Science and Survival",
que estos efectos pueden resultar mortales para los complejos sistemas
de la biosfera", vale decir, para nuestra fuente de oxígeno,
lo cual significa que muy pronto este planeta dejará de ser un
lugar conveniente para la vida.
Bien puede ser que los científicos no se hayan expresado de una
manera detallada y clara para todos, pues la mayoría de nosotros
no tenemos idea de lo que es la biosfera. Decenas de miles de años
hemos vivido en un mundo que, aparentemente, tenía ilimitadas posibilidades:
los árboles cortados la naturaleza los recupera sin nuestra cooperación;
por muchas suciedades que echábamos en los ríos, lagos o
mares, la naturaleza se encargaba de limpiarlo todo, como asimismo los
humos y gases que echábamos al aire.
Pues bien, hoy ya no hay ninguna esperanza cierta de que la naturaleza
pueda realizar como antes su labor vital de auto-limpieza.
Con todo, conservamos aún un optimismo primitivo, una fe ingenua
y beata, que se vuelve ya claramente "idiotez" en todo lo que
se refiere al progreso y a lo que aún creemos ser la inviolabilidad
de la naturaleza.
¿A quién se le ocurre pensar que posiblemente muy pronto
ya no vamos a tener suficiente aire que respirar, ni suficiente agua que
beber?
Las fabricas, los autos, los aviones, por supuesto también las
pruebas nucleares, gastan cantidades inmensas de nuestra atmósfera
disponible. Pues la tierra, después de todo, es una nave espacial
con reservas bastante limitadas para nuestras insaciables expectativas
de "progreso" y la capa aprovechable de aire no se eleva sobre
el suelo a más de 12 km.
Es la vida vegetal la que ha producido el oxígeno y su cantidad
y pureza dependen estrechamente de ésta. El oxígeno no nos
llega del cosmos, son las plantas que lo producen.
Cuando la vida vegetal se destruye no hay oxígeno, cuando se destruye
el oxígeno, no hay vida.
Los Grandes Pecados
Ecológicos
Son pocos los que
están informados del hecho de que los grandes lagos europeos están
totalmente muertos. El lago de Zurich, el Tegernsee, los bellos lagos
del norte de Italia, están todos sin vida a causa de substancias
contaminadas introducidas en ellos por las aguas sobrantes de la industria
y de las grandes ciudades.
El lago más grande del mundo, el Baikal de Rusia, está también
desprovisto de toda vida debido a la proximidad de una gigantesca industria
de madera y papel.
Los países
europeos se contaminan mutuamente. Así, los holandeses, por ejemplo,
que viven cerca de la desembocadura del río Rhin, reciben aguas
contaminadas de Alemania. Los suecos se quejan de que los ríos
se acidifican por el dióxido de azufre procedente de las industrias
de acero de Alemania e Inglaterra, tóxico que es llevado con las
lluvias a Suecia.
Los escoceses observan que las truchas que ellos crían en los lagos
se mueren cuando su alimento, que consiste en las larvas de cangrejo,
proceden del Great Lake City. La razón se halla en la gran cantidad
de insecticidas que ensucian las aguas y que es absorbida por dichas larvas,
lo que después se deposita en los tejidos de las truchas, causando
su muerte.
Cuando se echan pequeñas cantidades de aguas sobrantes en los ríos,
el ecosistema logra purificarlas, de modo que 20 km más abajo no
quedan ya vestigios de impureza. Pero si se echan grandes cantidades,
como ocurre a diario, mueren las bacterias que limpian los ríos,
los cuales pierden su capacidad de autopurificarse, aún cuando
después se echen sólo pequeñas cantidades de aguas
contaminadas. Entonces se dice que el ecosistema ha hecho "colapso".
Para esta trágica variante se ha acuñado el nuevo concepto
de "súper polución".
Lo mismo se puede decir para todas las interferencias introducidas por
el hombre en el ambiente. Este soporta considerables cantidades de calor,
de polvo, soporta que desmonten los bosques, etc. Pero llega al fin el
punto en que todo el sistema hace colapso. A este fenómeno preciso
es al que se da el nombre de "catástrofe ecológica",
el cual puede resultar irreversible.
Lo que alarma hoy a los biólogos no es tanto el cambio físico
que experimentan los elementos, sino el colapso de las cadenas biológicas
de causas y efectos.
Como ya se ha explicado: toda sociedad cerrada de organismos cuya vida
depende de la vida de otros, se llama ecosistema. Son pues, estos ecosistemas,
los que colapsan.
Se puede decir que la nave espacial Tierra es un gigantesco ecosistema.
No todas sus relaciones internas nos son conocidas.
Pero la advertencia de los científicos tuvo poca resonancia, porque
sólo contadas personas saben lo frágil y complicados que
son estos ecosistemas. Resulta que hoy lo que antes hemos llamado "súper
polución", se ha vuelto un problema mundial.
La Contaminación
Del Cuerpo Humano
Las partículas
de dióxido de carbono y plomo son llevadas por la atmósfera
a increíbles distancias. Sobre la India se encuentra polvo en suspensión
hasta 7000 metros de altura. A esta altura se detecta también DDT.
En el cuerpo de los hindúes hay doble cantidad de DDT que el que
se detecta en los habitantes de USA, los que, a su vez, tienen doble cantidad
que los británicos.
Los insecticidas y otras substancias similares se encuentran repartidas
en toda la superficie del planeta y pueden detectarse en los cuerpos de
todo el mundo animal, incluso los pingüinos.
El contenido de plomo en el Océano Pacífico y en el aire
que hay sobre este océano, ha aumentado considerablemente cuando
se comparan los datos actuales con los de la época pre-industrial.
En los riñones de los japoneses se encuentra depositado el cadmio
que es una substancia extraordinariamente tóxica.
En todos los mares se encuentran cantidades medibles de radioactividad
producida por el hombre.
La humanidad se encuentra en una situación extrema de peligrosidad,
pues el hombre (el patriarca) ha olvidado que no está solo. Que
es una especie entre millones cuya existencia depende de muchas otras.
El Ataque Indirecto
La destrucción
de una especie de la cual depende la vida del hombre (aunque éste
lo ignore) puede dañar a los humanos como si éstos fuesen
atacados directamente.
Vivimos en un ambiente sumamente complejo constituido por elementos y
energías en estrecha y misteriosa interdependencia. La lesión
de este ambiente puede dañar directa o indirectamente la vida humana.
En la actualidad la población del mundo se duplica cada 35 años.
Es de suponer que el punto crítico ya no está lejos.
¿Podremos resolver estos problemas en el poco tiempo que nos queda
para actuar sensatamente?
Se sabe que el 70 por ciento de las reservas de oxígeno de nuestro
mundo lo proveen las diatomeas, que son diminutas plantas del mar (el
fitoplacton) que constituyen a su vez una fuente importante de alimentación
de los peces. Sólo el restante 30 por ciento del oxígeno
lo proveen las otras plantas verdes mediante la fotosíntesis, proceso
en el cual, el oxígeno es generado como producto accesorio.
En algunas partes de los océanos, la aplicación de inmensas
cantidades de insecticida provoca la disolución de éstos
en las aguas marinas, y su absorción por parte de la diatomeas,
llegando de este modo a los peces.
Los herbicidas, por su parte, son también capaces de eliminar a
las diatomeas, lo que ya está provocando consecuencias catastróficas
para la producción de oxígeno.
En caso de una guerra, aunque ésta se hiciera con el armamento
llamado "convencional", el transporte de substancias tóxicas
por una parte y el empeño del enemigo de hundir los barcos transportadores,
por otra, representaría un tremendo peligro.
Hoy, gigantescas cantidades de oxígeno son consumidas por cualquier
vehículo terrestre o acuático, y sobre todo por aviones.
Se calcula que en los tiempos que vivimos por lo menos 3000 aviones a
reacción están permanentemente en vuelo, lo que significa
una pérdida de oxígeno de 16 millones de toneladas por año.
A este dato hay que agregar el aumento constante del movimiento aéreo.
Cortamos, sin pensar mucho, grandes bosques para sembrar pasto y cereales,
los cuales producen mucho menos oxígeno que los árboles.
Hay miles de procesos en constante actividad que consumen nuestro oxígeno.
Si finalmente el hombre logra acabar con toda especie de vida, el oxígeno,
por la ruptura del ecosistema que le es propio, seguiría disminuyendo
solo, formando reacciones no biológicas con otros gases y nitratos.
La vida en todas sus manifestaciones sabe mantener por sí misma
el ambiente apropiado para el desarrollo de las creaturas. Todo cambio
artificial de este ambiente empeora las condiciones vitales.
Son tantas las tremendas e irreflexivas iniciativas del hombre actual
encaminadas a la muerte, que es imposible dar siquiera una idea aproximada
del desastre que se ha producido en las últimas décadas
de este siglo fatal.
Sólo por ilustrar brevemente algunos aspectos adicionales de la
catástrofe, antes de llegar al tema principal sobre este particular
cual es el de la energía nuclear: los científicos apenas
han principiado a conocer bien el proceso de la circulación del
aire en la tierra. El gigantesco aumento de la población, la urbanización,
la agricultura, todo ese conjunto crea problemas nuevos en ese sentido,
y la abusiva conducta del hombre provoca tales alteraciones que ya se
están profetizando nuevas edades glaciales; se profetiza la muerte
de la tierra por el calor, se profetizan tremendas alteraciones en el
equilibrio de grandes poblaciones animales y conjuntos vegetales, causados
por mezcla de diferentes especies provenientes de las partes más
heterogéneas de la tierra.
Y todos los hombres nos tenemos que contentar con ser mudos testigos de
todas estas locuras realizadas por los poderosos.
Es necesario estar informados por ejemplo de que todos los problemas producidos
por los parásitos los hemos causado nosotros. Un típico
ejemplo de la solidaridad que existe en la naturaleza entre plantas y
animales, es el huerto frutal. En él todas las plantas, con excepción
de los árboles mismos, se arrancan. Para defenderlos se han usado
toda suerte de pesticidas e insecticidas, y se ha evitado mediante cercos
la entrada de animales mayores. Con todo, los así llamados "ácaros
rojos" se ha vuelto un problema mundial. Huertos no protegidos no
conocen este problema. La investigación ha demostrado que el ácaro
tiene no menos de 45 enemigos naturales. Todos ellos por supuesto eliminados
mediante insecticidas.
Últimamente se trató de reconstruir artificialmente la multiplicidad
natural de las especies, pues 150 de ellas han sido eliminadas por el
hombre. Es tarde para emprender ya algo a favor de ellas.
Las plantas también están amenazadas, pues, es simplemente
una locura permitir la destrucción de variantes genéticas
que han sido producidas por la naturaleza en el curso de millones de años.
Grandes Venenos Ambientales
Cada año, cada
día, aparecen nuevos venenos ambientales. Sólo en los últimos
años se ha llamado la atención sobre la peligrosidad del
asbesto. No sólo los trabajadores que laboran en la industria del
asbesto se enferman de un cáncer llamado MESOTELIOMA que ataca
a la pleura y el peritoneo, enfermedad antes casi desconocida. Ocurre
que las balatas y las partes de los cambios de los automóviles
recubiertas con asbesto se gastan, diminutas partículas de asbesto
se encuentran en el aire de las grandes ciudades a causa de su uso en
las mencionadas partes de los vehículos, representando un peligro
mortal para la población.
Fuera del DDT, es la dieldrina y otros productos similares los poderosos
venenos diseminados hoy por el ambiente, los cuales se acumulan en los
tejidos.
Entre estos venenos, el mercurio, merece una mención especial.
Metal de alta toxicidad, que es volátil y que se halla diseminado
por el aire en cantidades cada vez más grandes. Produce gingivitis,
diarrea, graves trastornos psíquicos, tales como angustia, depresión,
timidez, irritabilidad, cansancio, somnolencia, dolores de cabeza, llegando
a veces hasta las alucinaciones. Los productos residuales de las industrias
son los causantes de un nivel muy alto de mercurio en el aire.
En Suecia, donde se usa el metilo de mercurio para desinfectar los granos,
hubo una gran mortalidad de aves.
También los peces tienen concentraciones peligrosas de mercurio.
Los desperdicios de las fábricas de papel y de cloro contribuyen
a envenenar el mar, de manera que el consumo de pescado se ha transformado
en un peligro.
En Inglaterra y en Japón el mercurio ha causado problemas por estas
razones.
Otro poderoso veneno ambiental es el plomo.
Últimamente la producción mundial de plomo ascendió
a 4 millones de toneladas por año, o sea, 40 veces más de
lo que hubo en tiempos preindustriales.
Sobre este particular, el mayor peligro lo representa el procedente de
los automóviles, pues a la bencina se le agrega tetraetilo de plomo
contra los golpes de los motores. A causa de esto se ha demostrado que
los habitantes de las ciudades tienen un nivel considerablemente más
alto de plomo en la sangre comparado con la gente que vive en los campos.
La población de USA está constantemente expuesta a la intoxicación
crónica con plomo.
Entre todos estos venenos tal vez el más tóxico sea el cadmio,
que produce trastornos renales y del sistema nervioso central.
La Radioactividad
El veneno ambiental
más diabólico es la radioactividad. En lo que sigue me remito
a algunos datos que extraje de una entrevista hecha a Hellen Caldicott
por el editor de una revista norteamericana el año pasado.
En lo que armamento nuclear se refiere, actualmente hay unas 35 naciones
que tienen capacidad para producirlo, y se calcula que hacia el año
2000 aproximadamente 100 naciones habrán adquirido tal capacidad.
Durante una visita
a la URSS la doctora Caldicott descubrió que la paridad de armamentos
nucleares entre las dos superpotencias se hallaba en serios peligros de
desequilibrarse. Asimismo pudo informarse de que muy pronto el sistema
de alarma de todos los dispositivos estratégicos nucleares será
manejado por satélites y computadoras, lo que los dejará
fuera del alcance del control directo de los hombres.
En su entrevista la Sra. Caldicott reveló el más grande
secreto acerca del peligro que corre actualmente la humanidad por la posibilidad
de un error en el funcionamiento de estos sistemas. El secreto concierne
a un error cometido por una computadora el 9 de noviembre de 1980. Ese
día, un empleado del Pentágono colocó una de las
cintas de ataque nuclear en el computador, la cual estaba programada a
modo de un ensayo estratégico. Pues bien, el computador, a raíz
de un desperfecto en sus conductos interiores tomó el ensayo por
un ataque real. Todos los sistemas norteamericanos que controlan el manejo
de los mísiles atómicos estuvieron en alerta durante seis
minutos. Felizmente no se pudo encontrar oportunamente al presidente de
la república a quien compete la responsabilidad de autorizar el
ataque nuclear en el séptimo minuto. Dice la doctora Caldicott:
"si en 20 minutos todo esto no se hubiese parado, nosotros no estaríamos
aquí en estos momentos..."
Veinte minutos es el tiempo límite para un ataque nuclear de represalia
por parte de la URSS; podría haber sido una guerra nuclear a escala
total.
La Sra. Caldicott dio a conocer también algunas estadísticas
sobre la cantidad de armamento nuclear acumulado. En los años 60,
dijo, el entonces secretario de defensa Robert Mac Namara, calculó
que 200 a 300 ojivas nucleares serían suficientes para matar a
un tercio de la población de ambas superpotencias y destruir los
dos tercios de sus industrias.
Hoy las cifras se han elevado a varias decenas de miles de ojivas nucleares.
La mayoría son bombas de Hidrógeno, varios miles de veces
más poderosas que las bombas de Uranio lanzadas en Hiroshima y
Nagasaki.
A bordo de submarinos provistos de tubos lanza mísiles hay hoy,
en cada uno de ellos, suficientes bombas como para destruir todas las
grandes ciudades del hemisferio Norte.
Con el ritmo que lleva la producción de bombas de Hidrógeno
(3 a 10 bombas diarias) ambas superpotencias disponen de un poder suficiente
para exterminar toda forma de vida del mundo y destruir 30 o 40 veces
la población de ambas superpotencias.
Una guerra nuclear toma 2 horas en constituirse. Si Ud. Vive en un área
objetivo -dice la doctora Caldicott- y se las arregla para refugiarse
en un sótano antinuclear, no tendría ninguna posibilidad
de sobrevivir, porque las tormentas de fuego serían inmensas. Una
bomba de 20 megatones equivale a 20millones de toneladas de TNT. Esta
bomba crearía una tormenta de fuego de 3000 millas cuadradas. Este
fuego utilizaría todo el oxígeno del aire, de modo que si
Ud. Viviese en un refugio se asfixiaría. Tampoco Ud. Desearía
sobrevivir.
Si vive en un área rural y dispone de tiempo para introducirse
en un refugio, no podría salir de él por espacio de dos
semanas, porque los isótopos radioactivos de corta vida, son tan
intensamente
radioactivos que la muerte sería instantánea.
Si Ud. Sale al exterior, después de dos semanas, desde el punto
de vista psiquiátrico, Ud. Sería ya un psicópata
declarado.
Es interesante, y macabro a la vez, el hecho de que el Manual de Defensa
Civil del Pentágono recomiende enterrar velozmente a los millones
de muertos en putrefacción, antes de que las enfermedades se declaren
con una virulencia que sería imposible controlar.
Se sabe que en un hábitat radioactivo las bacterias y los virus
se multiplican y se mutan hacia formas más virulentas.
Ud. Puede, en fin, dejar correr su imaginación un poco y tendrá
una visión de la tierra, después de varias generaciones,
habitadas por humanoides errantes irreconocibles para los seres humanos.
La Esperanza
La doctora Caldicott,
interrogada acerca de si existe una receta para movilizar a la gente a
fin de que comience a trabajar efectivamente para evitar la guerra nuclear,
contestó: "Existe una tremenda porción de la humanidad
con coherencia para entrar en acción: las mujeres. Nosotras tenemos
un desarrollado instinto de crianza. Creo que si nos movilizamos, lograremos
salvar la tierra, pero no disponemos de mucho tiempo. No se trata de un
mero postulado feminista, las mujeres no tenemos necesidad de volvernos
feministas para comprender que nuestros hijos quizás no sobrevivan
al año dos mil si se dejan pasar los próximos 5 o 10 años
sin hacer nada al respecto.
Ahora las mujeres debemos ponernos en movimiento, o todos seremos aniquilados
en un tiempo que tal vez no está ya muy lejos.
La señora Caldicott propone también que los grupos ecológicos
y antinucleares tomen el problema de la carrera armamentista como parte
de sus programas de trabajo, sin abandonar sus respectivos proyectos.
A la pregunta ¿a què prácticas espirituales recurre
Ud. para nutrirse a sí misma? La señora Caldicott respondió:
"Hago meditación diariamente y también hago oración,
y ello me ayuda mucho. Recibo mucha fuerza de estas prácticas.
Hace dos años que yo era atea. Ahora se que existe una fuerza superior
a la cual recurrir, y eso me ayuda mucho por cierto".
A juzgar por lo que
dice la señora Caldicott y los planteamientos con que di comienzo
a este escrito, podrían Uds. concluir que yo cifro toda mi esperanza
en las mujeres. Para aclarar este punto haré notar que las denominaciones
"seres humanos" y "patriarcas" empleadas en párrafos
anteriores, corresponden a una clasificación de la especie humana
en dos categorías, siendo los últimos esos hombres que actualmente
tienen todo el poder en sus manos. Pues bien, ellos, junto a sus mujeres
totalmente corrompidas por el sistema milenario del patriarcado, carecen
de todo lo que podríamos llamar "espiritualidad". Con
todo, nadie en estos momentos, se puede dar el lujo de ser pesimista,
o sea, cómodo. Hay que abrir los ojos, leer, escuchar, para darse
cuenta, para entender que, paso a paso, los seres humanos comienzan a
observar que el espíritu y los procesos de la naturaleza andan
de la mano y que la integridad de la tierra es una necesidad dictada por
la ética. Ya se advierte la presencia de un nuevo espíritu
que principia a guiar las opciones y acciones de millones de hombres en
el mundo.
Ya nos hemos dado cuenta, la mayoría de nosotros, de que ningún
político jamás ha sido capaz de comprender la enormidad
de la crisis que nos amenaza. Ningún gobierno, sea de derecha.,
de izquierda o de centro ha podido solucionar los problemas que plantean
la lucha fraticida, el agotamiento de los recursos naturales, el envenenamiento
progresivo de todo el planeta, y sobre todo, la amenaza nuclear.
¿Qué hacer?
En estos momentos resuenan en mis oídos las primeras palabras del
poema "Patmos" de Hölderlin: "Aunque cercano esté
Dios, difícil es de aprenhender. Pero donde hay peligro, se acrecienta
la fuerza salvadora".
¡Quiero tener
fe y la tengo!
La mejor noticia que se puede dar sobre el estado actual de la gran crisis
del mundo, es que ya se ha producido la "cifra crítica"
de la conciencia masiva de la humanidad. Vale decir, la porción
de seres humanos, cuya cantidad, respecto del todo, es suficientemente
grande y concentrada como para desencadenar la toma de conciencia de la
gran masa de la población mundial, fenómeno que se observa
día a día. Vale decir, enormes masas de gente que ya han
entendido, pero que aún permanecen perplejas y desorientadas.
Pues bien, la orientación de todas esas personas es el trabajo
inmediato que se presenta ante nosotros, junto al perfeccionamiento de
nosotros mismos.
Nota 4
Masa Crítica
Una sorprendente idea
ha sido introducida por el científico inglés Rupert Sheldrake,
idea que pronto va a revolucionar muchos de nuestros conceptos fundamentales
acerca de la naturaleza y la ciencia.
En junio del año pasado lanzó la hipótesis de que
el universo no está funcionando de acuerdo a "leyes inmutables"
sino más bien a modelos de hábitos creados por la repetición
de ciertos sucesos en el tiempo.
Rupert Sheldrake propone en su libro "Una nueva ciencia de la vida"
que todos los sistemas se regulan no por factores materiales o mediante
energías conocidas sino que también por campos organizadores
invisibles. Estos campos no tienen energía y sin embargo desempeñan
un rol de producción de formas. Funcionan como si fuesen modelos
para la forma y el comportamiento.
Según esta hipótesis sucede lo siguiente: todas las veces
que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia
el campo productor para la especie. Este cambio es, al principio, apenas
perceptible, pero si el comportamiento se repite durante cierto lapso
de tiempo, su "resonancia mórfica" afecta a la especie
entera. La matriz invisible es un "campo morfogenético".
Así por ejemplo, todas las veces que se genera un átomo,
una molécula u otra "unidad mórfica", esta produce
primero un "campo morfogenético" que regula todas las
posteriores unidades del mismo tipo.
La influencia del "campo morfogenético" produce un efecto
remoto tanto en el espacio como en el tiempo. Aparentemente la forma no
está determinada por las leyes físicas fuera del tiempo,
sino depende de la "resonancia mórfica" a través
del tiempo.
Según Sheldrake esta nueva manera de pensar nos lleva a un territorio
para el cual no existe todavía un mapa. Parece ser la única
esperanza para una nueva comprensión científica de la forma
y organización en general y de los organismos vivos en particular.
Muchos campos morfogenéticos se hallan tan sólidamente establecidos
que ya no experimentan cambios. Así, por ejemplo, el primer átomo
de hidrógeno ha sido la causa para que todos los subsiguientes
átomos adoptasen la misma forma de comportamiento.
La evolución nos muestra la formación de nuevos campos morfogenéticos.
El aparato genético, por ejemplo, se puede concebir como el mecanismo
físico que recibe la información del campo morfogenético,
en forma comparable a como recibe un aparato de radio o de televisión
las señales invisibles.
La hipótesis explica muchos fenómenos enigmáticos
en la investigación científica cuando ocurre un cambio en
una unidad y sus efectos se trasladan vía los respectivos campos
morfogenéticos a todos los campos existentes y a los que existirán
en el futuro.
Ya que el sistema nervioso también está gobernado por campos
morfogenéticos, la hipótesis de Sheldrake tiene poderosas
implicaciones para la teoría del aprendizaje.
Así, por ejemplo, se podría postular que si un número
de ratas aprende a cumplir una tarea nunca antes realizada por ratas,
entonces otras ratas en cualquier parte del mundo deberían aprender
la tarea más fácilmente y en ausencia de cualquier tipo
de conexión física o de comunicación.
En realidad, existe evidencia de que ocurre esta resonancia del aprendizaje.
Ya en 1920, el fisiólogo McDougall encontró que generaciones
sucesivas de ratas aprendieron a escapar de un laberinto especialmente
diseñado más rápidamente que la primera generación.
Incluso cuando las ratas procedían de crías de ratas con
aprendizaje particularmente lento, persistía el efecto.
La aparición
de un campo promotor apropiado puede ser facilitada por la resonancia
mórfica procedente de animales o personas similares, o bien puede
surgir un campo totalmente nuevo, no sólo por primera vez en la
historia de un individuo, sino por primera vez en el mundo.
Sheldrake comenta la teoría de Jung del Iconsciente Colectivo.
Si los recuerdos no se limitan a un almacenamiento en el cerebro físico,
sino que nos llegan a través de "resonancia mórfica",
la experiencia acumulativa de la humanidad bien podría incluir
los arquetipos descritos por Jung.
La ciencia no necesita tampoco negar la posibilidad de la ocurrencia de
fenómenos paranormales, ya que éstos pueden ser, en parte,
explicables con la "resonancia mórfica".
Un apoyo adicional de la teoría de Sheldrake se encuentra en el
libro de Lyall Watson (Lifetide: The Niology of Consciousness). En este
libro Watson relata el sorprendente suceso que pudo observar en una colonia
de monos en una isla cercana al Japón. Cuando cambió el
alimento de los animales a papas recién sacadas de la tierra, cubiertas
de arena y greda, los monos las rechazaron.
Después de cierto tiempo, una mona de 18 meses, llamada Imo, una
especie de genio simiesco, resolvió el problema llevando las papas
al río y lavándolas antes de comerlas.
Para el mono esto representa una revolución cultural solo comparable
al invento, por el hombre, de la rueda.
Imo enseñó a su madre el nuevo comportamiento y a continuación
a sus compañeros de juego los que, a su vez lo comunicaron a sus
respectivas madres. Muy luego, todos los monos juveniles lavaban papas,
pero los únicos adultos que aprendieron el truco fueron aquellos
enseñados por sus hijos. Este estado del aprendizaje se mantuvo
inalterado durante cierto lapso de tiempo. Pero de repente el comportamiento
mostró una clara tendencia a universalizarse.
Watson se imagina el proceso de la siguiente manera: en el grupo de los
animales rehacios al aprendizaje algunos lograron poco a poco aprender
el truco. El mono necesario para cumplir algo así como el número
crítico aparentemente llevó este número por encima
de una especie de umbral empujándolo a través de algo que
se podría llamar "masa crítica". Este mismo día
casi toda la colonia lavaba papas.
Pero, más aún: el hábito aparentemente saltó
por encima de las barreras naturales y apareció en otras islas
e incluso en Takasakiyama, en el Japón.
Watson supone la existencia de mecanismos en la evolución distintos
a aquellos gobernados por la selección natural. El fenómeno
observado por él puede explicar la manera de cómo algunos
elementos mnésticos, ideas y costumbres se propagan por toda nuestra
cultura. "Es posible" dice Watson "que si un número
suficientemente grande, entre nosotros, cree que algo es cierto, esto
se torne en verdad para todo el mundo".
La noción de "campos morfogenéticos" será
particularmente bienvenida para los que creen en el efecto acumulativo
de una idea sostenida por un número grande de individuos.
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