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El calentamiento
global ya está aquí. (La evidencia científica)
Patrick Mazza, Rhys Roth
ZNet
Contenido
- Lo que sabemos con
certeza
- La huella digital de la humanidad sobre el planeta
- Cálido y calentándose más
- Los satélites muestran ahora un calentamiento importante
- Mirando las capas
- El planeta se calienta, los glaciares retroceden
- El mar crece, las plataformas de hielo se funden
- El permafrost se disuelve
- "Intensificación del ciclo hidrológico"
- Más extremos
- Plantas y animales bajo estrés
- Plantas afectadas en una "inmensa escala espacial"
- Especies de plantas ascienden los Alpes en calentamiento
- Los bosques moribundos de Alaska
- El ámbito migratorio cambia para especies completas
- Especies devastadas por el calentamiento de las costas
- "Profundo cambio" en Bahía de Monterrey
- Conclusión
Olas de calor extraordinarias,
inmensos incendios forestales motivados por la sequía, tormentas
rugientes, precipitaciones torrenciales e inundaciones catastróficas
- Una creciente ola de eventos
climáticos extremos está asolando el planeta. En los primeros
11 meses de 1998, el mundo perdió casi 90 mil millones de dólares
en daños relacionados con el clima, la mitad más que el
récord previo establecido sólo dos años antes, y
más daño económico en un solo año que en todos
los años de la década de los 80 juntos. El año más
destructivo en la historia del tiempo meteorológico, fue también
el año más cálido desde que se comenzaron a medir
temperaturas con termómetros en 1860, y probablemente el más
cálido en 1200 años.
¿El calentamiento
global ha terminado por trastornar por completo el tiempo meteorológico
del mundo? Alguna gente sigue rechazando esta teoría, argumentando
que no hay una evidencia científica real de que el planeta se esté
recalentando y de que los humanos lo estén causando. ¿Falta
de verdad la evidencia científica, o, como en el caso de la discusión
sobre el tabaco y el cáncer de pulmón, están sus
oponentes disfrazando su ideología y su egoísmo económico
con ciencia caduca?
Estos son aspectos
de importancia vital para el bienestar humano en el nuevo siglo. El recrudecimiento
de los extremos del tiempo meteorológico en los años 90,
es verdaderamente impresionante. Imágenes de tragedias humanas,
como el Huracán Mitch, nos conmueven. Pero detrás del tiempo
meteorológico que bate todos los récordes, hay tendencias
a largo plazo provenientes de datos científicos que apuntan a un
calentamiento global real, y a que son contaminantes que atrapan el calor
causados por actividades humanas su principal causa.
Si es así,
la situación es nefasta. El calentamiento del planeta que está
ocurriendo en la actualidad, no puede ser invertido. En realidad, los
científicos esperan que el calentamiento mundial continúe
durante décadas o siglos después de que los contaminantes
que atrapan el calor se nivelen.2 ¿Cuántos gases invernadero
más aceptaremos en la atmósfera, considerando que, si pudiéramos
chasquear los dedos y detener las emisiones ahora mismo, entre un 20 y
un 50 por ciento del calentamiento causado por los seres humanos seguirá
ocurriendo?
3 Este informe escrito
para la comprensión general, resume las nuevas conclusiones de
los científicos, tal como han sido publicadas en informes científicos
y en anuncios oficiales, que aclaran el tema de si los seres humanos han
alterado los sistemas de tiempo meteorológico globales de nuestro
planeta.
Lo que sabemos con
certeza
Dejemos a un lado por un momento el tema del impacto humano sobre el clima
global.
Hay tres hechos científicos sobre los que no cabe duda:
1. Sin la presencia
natural de los gases invernadero que atrapan el calor en la atmósfera,
la Tierra sería un planeta gélido incapaz de sostener la
vida tal como la conocemos.
2. Pero los gases
invernadero se están acumulando en la atmósfera más
allá de los niveles naturales, y ciertas actividades humanas, sobre
todo la quema de combustibles fósiles, son la causa.
3. La cantidad de
dos de los gases invernadero más importantes presentes en la atmósfera,
dióxido de carbono y metano, ha aumentado mucho más que
en cualquier época en por lo menos 220.000 años.
4 Estos hechos llevan
a dos problemas centrales. ¿Cómo alterará esta notoria
acumulación de gases que atrapan calor al sistema climático
de la Tierra con el pasar del tiempo? Y, la pregunta que presenta este
informe es, ¿estamos viendo en la actualidad los primeros efectos
sobre el tiempo y los ecosistemas?
La huella digital
de la humanidad sobre el planeta
En 1990, más
de 2000 de los principales científicos climatólogos del
mundo, trabajando bajo los auspicios del Panel Intergubernamental sobre
el Cambio Climático, patrocinado por las Naciones Unidas, (PICC),
concluyeron que la superficie de la Tierra se había recalentado
en el siglo pasado. La evidencia no era suficientemente clara, sin embargo,
para concluir que este calentamiento global era causado por los, seres
humanos y no de origen natural.
La evidencia de un papel humano, se hizo más fuerte en los cinco
años siguientes, y en 1995 el PICC publicó su segundo informe
sobre la situación científica.
5 adoptado por 157 gobiernos nacionales. Concluía que, "El
balance de la evidencia sugiere una discernible influencia humana sobre
el clima global." Es una razón por la cual la Dr. Jane Lubchenco,
ex presidente de la Academia Estadounidense por el Progreso de la Ciencia,
dice, "En las últimas décadas, los seres humanos se
han convertido en una fuerza de la naturaleza."
El gran adelanto en
el consenso científico fue producto de técnicas científicas
mejoradas, especialmente los estudios "basados en modelos [numéricos]."
Este tipo de investigación busca huellas humanas en el clima observando
las tendencias de las temperaturas por región, por estación,
y a diferentes niveles de la atmósfera. El modelo, o huella l,
del cambio climático causado por los humanos difiere claramente
de un modelo de calentamiento natural. Por ejemplo, cuando el planeta
se calienta naturalmente por cambios en la intensidad del Sol, toda la
atmósfera se calienta. Pero un aumento en los gases invernadero
calentará la atmósfera inferior, mientras enfría
las capas superiores.
El PICC comparó cuidadosamente las observaciones del mundo real,
con el modelo anticipado de calentamiento global causado por los humanos.
Los científicos hallaron una concordancia suficientemente cercana
como para concluir que la "probabilidad es muy reducida" de
que sea una coincidencia.
6 Desde 1995 respetados científicos han anunciado una serie sorprendente
de nuevos resultados que refuerzan dramáticamente la conclusión
del PICC de que los seres humanos estén probablemente modificando
el clima.
Otra evidencia importante se dio a conocer cuando delegados gubernamentales
se reunieron en Ginebra para adoptar oficialmente el informe de 1995 del
PICC. Un estudio basado en modelos fue publicado por 13 autores, incluyendo
varios de los científicos más respetados en este terreno.
Empleando una serie aún más amplia de observaciones que
el PICC, el estudio expuso argumentos aún más poderosos
demostrando que el calentamiento global debido a la contaminación
de efecto invernadero ya está tomando control del planeta.
7 Neville Nicholls, el autor, convocador y director del informe del PICC
de 1995, dijo que el nuevo estudio "suministra la evidencia más
clara presentada hasta ahora de que los seres humanos pueden haber afectado
el clima global."
8 Jerry Mahlman, director del Laboratorio de Dinámica de Fluidos
Geofísicos de la NOAA [Administración Nacional Oceánica
y Atmosférica del Departamento de Comercio de EE.UU. N.d.T.], los
describió como "lo más cerca (que hayamos llegado)
a un fusil todavía humeante."
9 Cálido
y calentándose aún más
Ciertamente, algo
está calentando el globo. 1998 será registrado como el año
más cálido, hasta ahora, rompiendo el récord establecido
sólo en 1997. Cada uno de los 18 meses hasta octubre de 1998, fue
el más cálido registrado hasta ahora, un hecho tan poco
probable estadísticamente que John Topping, presidente del Instituto
Climatológico, compara las probabilidades a las de acertar 18 juegos
consecutivos perfectos jugando a los bolos. Cada uno de los últimos
20 años ha sido más cálido que el promedio global
a largo plazo y, con el récord de 1998, los 10 años más
cálidos del siglo han ocurrido todos desde 1983, siete de ellos
en esta década.
10 Las temperaturas
han aumentado en 1,25 grados Fahrenheit a fines del siglo, comparándolas
con su
comienzo.
11 Aunque este aumento pueda no parecer muy elevado, distribuido por todo
el planeta representa una tremenda cantidad de energía. También
es un pico inmenso en la temperatura. Mientras las temperaturas varían
mucho de sitio a sitio, de día a día y de hora en hora,
la temperatura promedio a través de toda la superficie del planeta
permanece remarcablemente estable de año en año. Cuando
sube sólo una pequeña fracción de un grado, como
lo ha hecho en muchos años recientes, establece un récord.
Es por eso que la ola de calor medida en 1998 -aproximadamente todo un
grado F por sobre el promedio de 1961 a 1990 - impresiona y
preocupa a los científicos. "Esa cifra es asombrosa,"
dijo el climatólogo Philip Jones de la Universidad de East Anglia
en Inglaterra, uno de los principalescentros de información climatológica
del mundo.
12 El sorprendente récord de 1998 marca una poderosa tendencia
a largo plazo. "El rápido calentamiento de los últimos
25 años debilita el argumento de los escépticos sobre el
efecto invernadero, que han sostenido que la mayor parte del calentamiento
global ocurrió a principios de este siglo, cuando los gases invernadero
estaban aumentando más lentamente -en realidad, el calentamiento
más rápido está ocurriendo exactamente cuando se
esperaba," según el director del Instituto Goddard de Estudios
Espaciales de la NASA, James E. Hansen.
13 A finales
de 1998, el científico Thomas Widley del Centro Nacional de Investigación
Atmosférica y dos de sus colegas, publicaron los resultados de
rigurosos ensayos estadísticos de los últimos 115 años
de datos de temperaturas. Compararon los datos registrados con modelos
del sistema climático hechos por ordenador, para examinar si un
aumento cíclico en la intensidad del sol, podría haber causado
el calentamiento global, en lugar de los gases invernadero producidos
por los seres humanos. Concluyeron que el clima hubiera debido ser seis
veces más sensible a los cambios solares de lo que se considera
realista, para posibilitar la tendencia de calentamiento. "Estos
resultados suministran otra pieza importante en el rompecabezas de los
cambios climáticos, fortaleciendo aún más nuestra
confianza en que ha habido una discernible influencia humana en el clima."
14 El más
cálido en siglos
El uso de termómetros
para mediciones en todo el globo comenzó cerca de 1860. ¿Pero
cómo se ubica el calentamiento de este siglo en un cuadro a más
largo plazo? Un estudio reciente de la Fundación Científica
Nacional (FCN), reconstruye la historia de las temperaturas durante 600
años, utilizando registros naturales tales como anillos en los
troncos de los árboles, testigos de hielo y corales. El estudio
concluye que 1990, 1995, y 1997 fueron más cálidos que "cualquier
otro año hasta 1400... [con], aproximadamente, un 99,7% de seguridad,"
15 Los científicos
de la FCN concluyeron que pequeñas variaciones en las temperaturas
en siglos pasados estaban relacionadas con la brillantez del sol y, en
menor grado, con grandes explosiones volcánicas. Cuando llega a
las crecientes temperaturas en el siglo XX, la correlación entre
estos fenómenos naturales es débil. En cambio, dijeron los
científicos, el calentamiento se corresponde fuertemente con el
aumento en los gases invernadero.
Herman Zimmerman,
director de programa de la División de Ciencias Atmosféricas
de la FCN, dice: "El estudio agrega sólida información
a la creciente base de datos que apunta a un calentamiento de nuestro
planeta por actividades relacionadas con los seres humanos. El balance
de la evidencia confirma ahora firmemente una importante influencia humana
en el sistema climático global. Este es un problema serio para
la gente en todas partes, y debe ser considerado a todos los niveles de
gobierno."
16 Un estudio
del clima del Hemisferio Norte, se remonta dos veces más atrás
en el tiempo, ha sido reunido por un equipo dirigido por el jefe de la
NOAA, el paleo-climatólogo Jonathan Overpeck, utilizando una variedad
de evidencias naturales y documentos históricos. Su estudio concluye
que el siglo 20 es el más cálido en 12 siglos, y que 1998
es probablemente el año más cálido en los últimos
1200 Significativamente, la investigación de Overpeck muestra que
el "Período Cálido Medieval" que se extendió
hace unos 1000 a 600 años, no fue un período de calor global
como se había pensado previamente. El calor se limitó a
Europa septentrional y a América del Noreste. "Nuestro estudio
del Período Cálido Medieval apoya la probabilidad de que
ningún fenómeno natural conocido puede explicar el calor
récord del siglo 20," dijo Overpeck. "El calentamiento
global del Siglo Veinte es una realidad y debiera ser tomado en serio."
17 Esta conclusión es reforzada por una línea de evidencia
completamente independiente en la que los
científicos consideraron datos de temperaturas recogidos del suelo
en 358 sitios en el Este de América del Norte, Europa central,
África meridional y Australia. Los cambios de temperatura de la
superficie de la Tierra migran descendiendo en el suelo, suministrando
una evidencia de tendencias de temperatura a largo plazo que los científicos
recuperan y analizan. La evidencia del suelo en esos cuatro continentes
muestra que las temperaturas han aumentado cerca de 1,8 grados F en los
últimos 500 años - y cerca de 1 grado F de esa diferencia
en más sólo en el siglo 20. La tasa de calentamiento está
"bastante por encima de las tendencias de la temperatura en los siglos
anteriores," según los científicos.
18 Los satélites
muestran ahora un calentamiento significativo
Uno de los argumentos
principales de los escépticos respecto a que exista un calentamiento
global ha sido que, aunque los instrumentos instalados en la superficie
terrestre y aquellos portados por globos muestran claras tendencias al
calentamiento, los datos de satélites artificiales con una mejor
cobertura global contradicen dichas tendencias, mostrando en su lugar
un ligero enfriamiento entre 1979 y 1995, a unas 5,5 millas de altitud.
Los expertos en satélites, sin embargo, corrigieron una discrepancia
crítica, en 1998. Descubrieron que una resistencia al avance causada
por la atmósfera había causado que los satélites
descendieran a órbitas más bajas desde que fueran lanzados
en 1979, alterando sus resultados. Después de ser corregidos, los
datos de los satélites muestran en realidad una tendencia al calentamiento
de 0,13 grados F por década, lo que concuerda con las mediciones
realizadas en la superficie.
19 "El
supuesto enfriamiento de la troposfera derivado de los satélites
era el argumento más fuerte de los escépticos sobre el efecto
invernadero," dijo el principal autor del estudio, Frank Wents de
Remote Sensing Systems en Santa Rosa, California. "Ahora que comprendemos
la corrección de la declinación de la órbita, hay
un consenso aún más firme de que el calentamiento global
es, de hecho, una realidad.
20 Investigando
las capas
Los gases invernadero
elevan la temperatura en la superficie y en la atmósfera inferior
del planeta
atrapando parte del calor recibido y re-emitido por la Tierra hacia el
espacio. Por contraste, en sus niveles superiores se espera que la atmósfera
se enfríe ya que los gases invernadero demoran el flujo del calor
,remitido hacia el exterior.
De nuevo, las observaciones
realizadas están reforzando los pronósticos de calentamiento
global. El PICC informó en 1995 que la estratosfera se enfrió
rápidamente en los 15 años previos, en aproximadamente 1,5
grados F.21 Más arriba, en la estratosfera superior y en la mesosfera
(18-37 millas más arriba), un nuevo estudio encontró un
"enfriamiento significativo" de 3 grados F por década
entre 1962 y 1991.22 Más aún, los investigadores recientemente
descubrieron un enfriamiento en todas las regiones de la mesosfera y de
la termosfera (30-280 millas más arriba), aún más
elevado que lo predicho por la modelización.
23 En el fondo
del océano, también existen evidencias ominosas que sugieren
que un exceso de calor puede estar llenando las profundidades de los océanos,
que continuará calentando la atmósfera durante décadas
o siglos después de que los niveles de gases invernadero se estabilicen.
Mediciones tomadas en 1957, 1981, y 1992, en viajes transatlánticos
a lo largo de la latitud de 24 grados Norte, muestran que "aguas
entre 800 y 2500 metros de profundidad se han calentado coherentemente
durante los últimos 35 años y... (el calentamiento) es notablemente
uniforme en toda la dimensión Este-Oeste del Atlántico del
Norte."
24 El planeta
se calienta, los glaciares retroceden
En 1992, el PICC ya
informaba sobre un retroceso de los glaciares en las montañas de
todo el mundo que "(...) está entra las más claras
y mejores evidencias de un cambio en el equilibrio energético en
la superficie de la Tierra desde el fin del siglo pasado. Provee suficiente
apoyo(...) para mostrar que no cabe duda de que ha ocurrido un calentamiento
global durante el siglo pasado."
25 En 1998, glaciólogos de la Universidad de Colorado en Boulder,
informaron que los glaciares de las montañas del mundo han perdido
en promedio por lo menos 20 metros desde 1961, y que la velocidad a la
que se están deshelando está aumentando. "En el último
siglo, ha habido una disminución significativa en el área
y volumen de los glaciares, especialmente en las latitudes medias y bajas,"
dijo el profesor emérito Mark Meier del departamento de ciencia
geológicas. "La desaparición del hielo de los glaciares
es más pronunciada de lo que habíamos pensado previamente."
26 El estudio de la Universidad de Colorado muestra que los glaciares
más pequeños, de latitudes más bajas, parecen ser
los más afectados. El mayor glaciar del Monte Kenia en África
perdió un 92 por ciento de su masa en el siglo pasado y los glaciares
del Monte Kilimanjaro han disminuido un 73 por ciento en ese período.
España tenía 27 glaciares en 1980. Su número ha caído
a 13.
El retroceso del hielo
de las montañas en las latitudes tropicales y subtropicales está
ocurriendo a "una velocidad fenomenal," confirman los científicos
del Centro Byrd de Investigación Polar de la Universidad del Estado
de Ohio, presentando "parte de la evidencia más convincente
hasta la fecha sobre el reciente calentamiento global." Por ejemplo
el glaciar Qori Kalis en los Andes peruanos, retrocedió unos 4
metros por año entre 1963 y 1978. En 1995, el ritmo anual de retroceso
fue de unos 33 metros.
27 Desde 1970 el nivel de congelación de la atmósfera de
la Tierra ha estado subiendo aproximadamente 5 metros por año.
28 Una de los
científicos, Ellen Mosley Thompson, informó en la reunión
anual de 1997 de la Asociación de Geógrafos Estadounidenses,
que los cambios de los glaciares tropicales y subtropicales "están
teniendo lugar en áreas con problemas de agua que ya tienen problemas
para alimentar a su gente, y donde se esperan grandes crecimientos de
la población."
29 Los glaciares
a latitudes medianas también están mostrando una reducción
significativa. Tanto los Alpes europeos como las montañas del Cáucaso
han perdido la mitad de su hielo en el siglo pasado. Los glaciares de
Nueva Zelanda han disminuido en un 26 por ciento desde 1890. En la cadena
de montañas Tien Shan en la frontera entre China y Rusia, un 22
por ciento del volumen de hielo de los miles de glaciares ha desaparecido
en los últimos 40 años.
30 "La
rapidez del calentamiento no tiene precedentes en los últimos 600
años y el retroceso de los glaciares probablemente tampoco, aunque
no tengamos cifras para demostrarlo," dijo Mark Meier. "Pero
estoy convencido de que hay una influencia humana perceptible en el modelo
del cambio climático que estamos presenciando."
31 El mar crece,
los bancos de hielo se funden
El calentamiento global
lleva al aumento del nivel del océano de dos maneras: liberando
vastas cantidades de agua de los glaciares que se deshielan en todo el
mundo, y porque el agua se expande al calentarse. Las cifras acerca del
nivel del mar registradas en todo el mundo muestran que el mar se ha elevado
entre 10 y 25 centímetros en el siglo pasado, según el PICC,
y "que es probable que gran parte del aumento del nivel de los mares
se haya relacionado con el aumento simultáneo de la temperatura
global."
32 Los científicos
también predicen que el calentamiento global será mayor
en las regiones polares. Un estudio del Ártico muestra que las
temperaturas en el extremo Norte han aumentado 2,7 grados F en el siglo
XX, mucho más que en el planeta en su conjunto, a niveles más
elevados que en cualquier otra época, por lo menos en los últimos
400 años. Los efectos están siendo vistos en "el retroceso
generalizado de los glaciares en todo el Ártico en el siglo pasado,"
la fusión del permafrost y del hielo marítimo, y la alteración
de los ecosistemas, según el informe elaborado por un equipo de
18 científicos.
33 En el otro
extremo del mundo, el calentamiento alrededor de la Antártica se
está manifestando en la
disminución de la cantidad de hielo marítimo - Es el hielo
de formación periódica en el océano abierto cerca
del continente. A mediados del siglo, grandes extensiones de hielo se
formaron alrededor de la Península Antártica en cuatro de
cada cinco inviernos. Desde la década de los 70, éstas se
forman sólo en 1 o 2 inviernos de cada 5.
34 Los científicos del Estudio Antártico de Gran Bretaña
han descubierto otra evidencia. Encontraron que con el aumento de temperaturas
de hasta 4,5 grados F desde 1945, varios de los bancos de hielo de la
Península, gigantescas lenguas de hielo fijadas al continente todo
el año. Pero que se extienden hacia el mar, han retrocedido dramáticamente.
35 Lo que sucede en esta Península es particularmente significativo
- como la parte más septentrional del continente Polar del Sur,
es la más vulnerable a toda tendencia de calentamiento. Con el
calentamiento que está teniendo lugar en la actualidad, sus bloques
de hielo tienden crecientemente a una desintegración repentina.
El banco de hielo Larsen A, después de años de fundirse
lentamente, se escindió súbitamente durante una tormenta
en enero de 1995. "La velocidad de la escisión final fue sin
precedentes, y ocurrió después de varios de los veranos
más cálidos registrados para esa porción de la Antártica,"
dijo Ted Scambos del Instituto Cooperativo de Investigación en
Ciencias Ecológicas, un instituto conjunto de la NOAA y de la Universidad
de Colorado.
Un trozo de hielo
tres veces más grande que la isla de Manhattan se separó
del banco de hielo Larsen B en febrero de 1998. Dos tercios de Larsen
B amenazan ahora con disolverse. Scambos señala que, "El tamaño
total del banco de hielo Larsen B es más que todo el hielo perdido
previamente por las capas de hielo antártico en las dos décadas
anteriores."
36 Un nuevo estudio de la estabilidad del banco de hielo concluyó
que en lo que respecta a Larsen B, "a menos que la situación
cambie dramáticamente y el retroceso del frente de hielo cese de
inmediato, parece bastante seguro que otro banco de hielo desaparecerá,
tal vez incluso en este siglo."
37 El permafrost
se disuelve
Alaska, que está
casi totalmente cubierta por permafrost -suelo permanentemente helado-está
viendo como carreteras y otras estructuras humanas se desmoronan al fundirse
el permafrost. Estudios del Sitio de Investigación Ecológica
a Largo Plazo de Bonanza, muestran que la capa de suelo que se deshiela
en cada estación calurosa está penetrando más profundamente
en los últimos años. El permafrost que queda se está
calentando hasta menos de unas décimas de grado del punto de fusión.
38 La fusión del permafrost también causa preocupación
sobre la liberación de gases invernadero que habían estado
atrapados a salvo en suelo permanentemente helado. Mediciones en Alaska
del norte a principios de los años 70 mostraron que los suelos
de la tundra absorbían más CO2 que el que liberaban. Veinte
años más tarde, mediciones en la misma región mostraban
que los suelos de la tundra liberaban más CO2 del que absorbían.
39 Este es un
aspecto vital: el carbono que contiene el permafrost de la tundra septentrional
corresponde a un tercio de todo el carbono que flota en la atmósfera,
según el biólogo de la Universidad de Michigan, George W.
Kling, que trabaja en un estudio de la Fundación Nacional para
las Ciencias sobre una extensión de tundra de 8.100 kilómetros
cuadrados en la Ladera Norte de Alaska. "Nuestros últimos
datos muestran que el Ártico ya no es un nicho seguro para el carbono.
En algunos años, la tundra agrega tanto o más carbono a
la atmósfera que el que quita. Lo que preocupa es lo que pasará
en el futuro a medida que aumente el calentamiento global, y la fusión
del permafrost exponga más de este carbono enterrado a que sea
liberado a la atmósfera."
40 La perspectiva alarmante es que la acumulación de gases que
atrapan el calor pudiera acelerarse aunque las emisiones se estabilizan.
"Intensificación"
del ciclo hidrológico
El PICC indica que
el calentamiento global "llevará a una intensificación
del ciclo hidrológico global."
41 Esto significa que una atmósfera más cálida causará
más evaporación en el globo (más de 2/3 de la superficie
de la Tierra está formada por océanos.) Más agua
y energía en el aire podría resultar en más torrentes
e inundaciones, mientras que los interiores continentales más secos
sufrirían una intensificación de la evaporación del
suelo en verano, empeorando las sequías.
Más agua en el aire también significaría un aumento
generalizado en la nubosidad del mundo. El cómo el calentamiento
global afectará la nubosidad y cómo la nubosidad, por su
parte, afectará el calentamiento global, sigue siendo una de las
áreas clave de la inseguridad en la ciencia climatológica.
Un estudio de 1997, sin embargo, señala que existe considerable
evidencia de que los cumulonimbos, nimboestratos y cirros aumentaron significativamente
sobre Australia, Europa y Estados Unidos entre 1951 y 1981. Los investigadores
concluyeron que el aumento en nubes gruesas, propensas a precipitaciones
"se relaciona probablemente" con el aumento en gases invernadero
causado por humanos.
42 Si el mundo
se está calentando y nublándose más, las temperaturas
nocturnas debieran aumentar más rápido que las diurnas.
Esto es porque la cobertura de nubes conserva calor después de
que el sol se ha puesto. El calor que normalmente escapa al espacio durante
la noche es contenido, elevando las temperaturas nocturnas. El calentamiento
nocturno, por lo tanto, es un indicador significativo del calentamiento
global.
Las temperaturas nocturnas están, en realidad, aumentando más
de dos veces más rápido que las de día, según
el mayor estudio jamás realizado de las temperaturas de la superficie.
En este estudio, un equipo de investigadores dirigido por David Easterling
del Centro Nacional de Datos Climáticos de la NOAA, estudió
5400 estaciones que supervisan un 54 por ciento de la superficie terrestre
del planeta. Entre 1950 y 1993, las temperaturas diurnas aumentaron a
una velocidad de aproximadamente 1,5 grados F por siglo, mientras que
las nocturnas se calentaron a unos 3,2 grados F por siglo.
43 Otro
estudio reciente estableció que las olas de calor extremo en verano
han aumentado bruscamente en Estados Unidos, siendo la mayor causa las
mayores temperaturas nocturnas. Y la humedad, aumentando en varios puntos
porcentuales por década, está haciendo una creciente contribución.
Los científicos de la NOAA, Dian Gaffen y Rebecca Ross, utilizaron
el umbral de calor en el que, según estudios anteriores, aumentan
bruscamente las muertes. Los dos científicos examinaron registros
de las temperaturas y la humedad de 113 estaciones meteorológicas
estadounidenses y descubrieron que períodos de tres días
o más de semejante calor asesino aumentaron un 88 por ciento en
EE.UU. entre 1949 y 1995. "Los extremos de calor veraniego tienen
un mayor impacto en la salud humana que cualquier otro severo elemento
en Estados Unidos," señalaron.
44 Más
extremos
En 1996, el Centro
Nacional de Datos Climáticos, una división de la NOAA, publicó
datos de una nueva técnica analítica que mostraba que el
tiempo meteorológico en EE.UU. se ha estado haciendo más
extremo.
45 Examinaron registros de los últimos 80 años para identificar
sequías veraniegas, temporales de lluvias torrenciales, inviernos
húmedos y otro tipo de eventos de tiempo violento que se suponía
que aumentarían en un mundo calentado por el efecto invernadero.
Descubrieron que desde el fin de los años 70 el clima ha estado
instalado en un modo invernadero, con más extremos metereológicos.
El análisis estadístico mostró sólo una probabilidad
de un 5%, en otras palabras, de 20 contra 1, de que el aumento en extremos
metereológicos sea una fluctuación natural dentro de un
clima estable. El investigador del NCDC, Tom Karl, declaró a New
York Times: "Yo diría que el clima está reaccionando
ante los gases invernadero."
Un nuevo estudio 46
considera el porcentaje del globo que ha experimentado severas sequías
o lluvias extremas de 1900 a 1995. Los números varían bastante
con el paso del tiempo, pero los investigadores identificaron "un
cambio particular en el carácter" que comenzó alrededor
de 1980. Las sequías se están haciendo más frecuentes
en sectores de Estados Unidos, Europa, África y Asia, mientras
que partes de EE.UU. y de Europa se han hecho mucho más húmedas.
Particularmente implicado
en secar o en anegar una mayor parte del planeta está El Niño.
El calentamiento del Océano Pacífico cambia el modelo de
la corriente de chorro mientras se retuerce alrededor de la Tierra. Esto
da una nueva forma al flujo de las nubes y de la humedad. Durante los
últimos 20 años El Niño ha ocurrido más a
menudo, y con un récord de intensidad.
Un análisis estadístico de los datos por Kevin Trenberth
y Timothy Hear, veteranos investigadores de El Niño en el Centro
Nacional de Investigación Atmosférica, concluyeron que las
probabilidades de que esto suceda sólo debido a causas naturales
son de 2000 contra una.
47 Lo principal que podemos identificar es el calentamiento global,"
dice Trenberth. "Pienso que los El Niño están siendo
cambiados por el calentamiento global."
48 Un estudio
computerizado de modelos por el Laboratorio de Dinámica de Fluidos
Geofísicos de la NOAA, también suma peso a esa conclusión.
Los científicos determinaron que es improbable que el calentamiento
en el Océano Pacífico tropical sea únicamente el
producto de ciclos naturales. "En cambio, es probable que una fuerza
térmica continua, tal como el aumento en los gases invernadero
en la atmósfera, haya sido responsable, por lo menos parcialmente
del calentamiento observado."
49 Plantas y
animales bajo presión
El clima es uno de
los factores básicos que determinan la capacidad de plantas y animales
de sobrevivir en emplazamientos particulares. Los científicos están
comenzando a documentar algunos profundos efectos que el cambiante clima
está causando a las poblaciones de plantas y animales.
Las plantas afectadas
en una "inmensa escala espacial"
Un estudio del ciclo
anual del carbono de la Tierra puede ser la primera evidencia de que el
cambio del clima está afectando "el crecimiento de las plantas
en una inmensa escala espacial," dijo Pieter Tans de la NOAA. "Esto
es bastante significativo."
Cada primavera las plantas en el hemisferio septentrional absorben CO2
de la atmósfera mientras crecen, suficientemente para causar que
los niveles de CO2 desciendan de manera perceptible. En el invierno, las
plantas y suelos en descomposición liberan CO2 a la atmósfera,
de manera que el sube-y-baja de los niveles de CO2 vuelve a oscilar hacia
arriba. Charles D. Keeling de la Institución Scripps de Oceanografía
y conservador de los registros más importantes del mundo de los
niveles de dióxido de carbono atmosférico, encontró
que desde 1964 el sube-y-baja ha estado oscilando más desenfrenadamente
en cada dirección - un 20 por ciento más sobre Hawai y un
40 por ciento más sobre el Ártico. Y la primavera está
comenzando antes. La caída anual del nivel de CO2 al comenzar las
plantas su crecimiento primaveral sucede ahora una semana antes de lo
que lo hacía hace 30 años
50. Los datos de Keeling muestran que la Tierra está, en cierto
sentido, respirando más fuerte, como una persona que se encuentra
bajo presión física. "Pienso que debiéramos
concentrarnos en el hecho de que las plantas están siendo influenciadas
por el clima en una forma que podría no tener precedentes,"
declaró Keeling al San Francisco Chronicle.
51 Especies
de plantas escalan los Alpes recalentados
Especies de plantas
están migrando a elevaciones más altas en los Alpes suizos
y austriacos, en los que las temperaturas han aumentado 1,25 grados F
en este siglo. Científicos de la Universidad de Viena recolectaron
datos sobre especies de plantas vasculares a elevaciones altas en los
Alpes medios y compararon los datos modernos con registros históricos
detallados de comienzos de siglo. Concluyeron que "no hay duda de
que incluso un calentamiento moderado induce procesos de migración,
y que este proceso está ocurriendo... el calentamiento global ya
está teniendo
un impacto significativo sobre la ecología de las plantas."
52 Los bosques
moribundos de Alaska
En los bosques de
la costa meridional central de Alaska, los veranos frescos y los inviernos
fríos
normalmente mantienen al escarabajo de la corteza de la pícea bajo
control. Pero las temperaturas locales han aumentado tres grados F en
este siglo. Y los escarabajos de la corteza de la pícea están
desenfrenados, destruyendo casi todos los árboles en un área
de tres millones de acres. Es una de las
muertes de bosques causadas por insectos más grande en la historia
de América del Norte. En los bosques del sudeste de Alaska, también
se están sufriendo infestaciones de insectos, y están amenazados
de derrumbe por haberse doblado la cantidad de días con vientos
con intensidad de tormenta desde 1950.
53 Cambio del
ámbito migratorio para especies completas
Camille Parmesan,
científico de la Universidad de California en Santa Bárbara,
examinó el ámbito
migratorio de la mariposa Euphydrias editha y descubrió, "la
indicación más clara hasta la fecha de
que el calentamiento climático global ya está influenciando
la distribución de las especies." La mariposa, que habita
la Costa Oeste de América del Norte, se ha movido perceptiblemente
hacia el norte en respuesta a temperaturas más elevadas. El estudio
de Parmesan fue un gran adelanto porque fue el primero que consideró
toda la zona migratoria de una especie.
Estudios previos, como los de poblaciones de peces, han documentado movimientos
de especies, pero han sido demasiado localizados para sacar conclusiones
para poblaciones completas.
54 Especies
devastadas por el calentamiento de las costas
Utilizando registros
de temperaturas guardados desde 1916, científicos de la Institución
Scripps de
Oceanografía, detectaron un cambio dramático en 1977 hacia
aguas más cálidas, de bajas sustancias
nutritivas a lo largo de la costa occidental de América del Norte.
Este calentamiento ha continuado
hasta el presente. Simultáneamente, poblaciones de zooplancton,
los comedores de plantas microscópicos que forman la base de la
cadena alimenticia marina, bajaron un 70 por ciento porque las aguas más
cálidas eliminaron el movimiento ascendiente de aguas más
frías, ricas en sustancias nutritivas. El efecto sobre los animales
superiores ha sido catastrófico. Aves marinas oceánicas
en la ensenada de California del Sur han declinado un 90% desde que los
censos comenzaron en 1987. La declinación a largo plazo en la pesca
comercial de peces oceánicos se aceleró después del
cambio en las condiciones del océano. Tres especies de abulones
han virtualmente desaparecido, y la pesca permisible de especies que eran
abundantes antes del cambio de temperatura ha sido rebajada un 60%. La
salud de los bosques de Kelp, un hábitat vital en los ecosistemas
costeros, ha sido fuertemente afectada: ahora "son sistemáticamente
más pequeño y pauperizados,"biológicamente empobrecidos
en otras palabras, según los científicos.
55 "Profundos
cambios" en la Bahía de Monterrey
A mediados de la década
del 90, científicos del Instituto de Investigación Acuática
de la Bahía de
Monterrey volvieron a un trecho de la playa rocosa entre-mareas que fue
estudiada en los años 30. Querían ver qué había
sucedido con las poblaciones de 45 especies de lapas, percebes, anémonas,
quitones y estrellas de mar. Encontraron un "cambio profundo en la
estructura de las comunidades." En los últimos 60 años
el agua costera había aumentado su temperatura, en promedio 1 grado
F, con máximos en verano de hasta 4 grados F. Ocho de nueve especies
que prefieren las aguas más cálidas del sur, aumentaron
en el lugar. Cinco de ocho que prefieren un hábitat más
frío al Norte, declinaron. En total el hábitat de 32 especies
ha sido alterado.
56 Conclusión
Una evaluación
sobria y desapasionada de la evidencia resultante de una amplia gama de
disciplinas
científicas, lleva a una conclusión convincente: El calentamiento
global está aquí y la humanidad lo está impulsando.
La realidad del calentamiento
global es un peligro claro y presente para la seguridad global y el bienestar
de miles de millones de personas en todo el planeta. La extinción
acelerada de especies y la obliteración por la subida del mar de
naciones enteras situadas a baja altura, así como la inmensa disrupción
política y económica de las vidas de casi todas las naciones,
es la perspectiva.
La crisis del clima
global es una amenaza tan grave como cualquier amenaza militar que jamás
hayamos enfrentado, y debemos reaccionar de la misma manera.
Como hacemos típicamente cuando nos fuerzan a una batalla militar,
debemos movilizar una inmensa aplicación de recursos contra el
calentamiento global -dinero, tecnología y energía humana-y
desplegarlos estratégicamente para obtener el máximo efecto.
Sólo a través de una transición rápida de
los combustibles fósiles a fuentes de energía limpia, y
de la preservación y restauración de los bosques del globo,
podemos detener la acumulación de gases invernadero que nos pone
a todos en peligro.
Escribiendo recientemente
en la apreciada revista científica Nature, 11 científicos
examinaron la velocidad a la que hay que disponer de fuentes de energías
libres de carbono, para estabilizar la atmósfera en el siglo 21
a diversas concentraciones de dióxido de carbono (CO2). Para que
haya estabilización, señalan, los combustibles fósiles
deben ser reducidos, al mismo tiempo que la energía mundial se
expande rápidamente al crecer las economías ricas y al industrializar
los países en desarrollo. Se estima que la utilización total
de energía primaria doblará de unos 10 teravatios (TW) en
1990 a 20 TW cerca de 2020.
Estabilizar el nivel
de CO2 en la atmósfera a los niveles actuales o menos, parece un
objetivo prudente, considerando que los daños económicos
del calentamiento global ya parecen bastante serios, y que el calor seguirá
aumentando después de que los niveles de contaminación por
el efecto invernadero se asienten. Para hacerlo, los científicos
estiman que necesitaremos suministrar cerca de la mitad de nuestra energía
utilizando fuentes libres de carbono dentro de 20 años, el equivalente
de todo el uso mundial de energía en 1990, y virtualmente todo
el uso de 30 TW de energía esperado para el año 2050.
"Este pasado
siglo," escriben los científicos, "el desarrollo acelerado
de la tecnología de la investigación de tiempos de guerra
y de la posguerra, produjeron la aviación comercial, el radar,
los chips de ordenador, el láser e Internet, entre otras cosas.
La investigación, el desarrollo y la comercialización de
tecnologías de energía primaria libres de carbono, capaces
de suministrar de 10 a 30 teravatios para mediados del siglo 21 debieran
requerir esfuerzos, tal vez internacionales, realizados con la urgencia
del Proyecto Manhattan, o del programa espacial Apolo... el efecto potencialmente
adverso de la humanidad sobre el clima de la Tierra, podría estimular
nuevas industrias en el siglo XXI, como lo hicieron la Segunda Guerra
Mundial y la "guerra fría" en este siglo."
Toda la gente se beneficiaría
si ponemos nuestras sociedades y economías sobre una base ecológicamente
sana. Todos perderán si no los hacemos. Tal vez el mayor desafío
en la historia de la civilización, la crisis del clima global,
nos llama a la acción - decisivamente y sin demora.
Los autores desean
agradecer a Tony Haske por su invaluable ayuda en la investigación
y a los científicos que revisaron la exactitud este trabajo, especialmente
al Dr. Richard Gammon, científico especializado en el estudio de
la atmósfera en la Universidad de Washington, al Dr. Jim Kerstetter,
Científico Jefe en el Programa Energético de la Universidad
del Estado de Washington y al Dr. David Lashof, científico adjunto
en el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales.
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