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EL
ABORTO COMO UN PROBLEMA DE SALUD PUBLICA
Tipos
de Aborto
· Aborto inducido. Es el embarazo terminado deliberadamente con
una intervención. Puede ocurrir tanto en recintos médicos
seguros, siguiendo las normativas legales y de salud pùblica, como
fuera del sistema médico. Cuando el aborto lo realiza un personal
calificado, usando técnicas y criterios higiénicos adecuados,
es por lo general un procedimiento seguro, con una baja tasa de mortalidad
y morbilidad. Los abortos son más seguros cuando se realizan en
una etapa temprana del embarazo y en las condiciones de seguridad arriba
mencionadas.
· Aborto inseguro. Se caracteriza por la falta de capacitación
por parte del proveedor, quien utiliza técnicas peligrosas, y por
llevarse a cabo en recintos carentes de criterios higiénicos. Un
aborto inseguro puede ser inducido por la mujer misma, por una persona
sin entrenamiento médico o por un profesional de la salud en condiciones
antihigiénicas. Este tipo de aborto puede realizarse introduciendo
un objeto sólido (como una raíz, rama o catéter)
en el ùtero, provocando un proceso de dilatación y curetaje
inapropiado, ingiriendo sustancias tóxicas, o aplicando fuerza
externa. Entre el 10% y el 50% de los abortos inseguros requieren atención
médica, aun cuando no todas las mujeres la soliciten.
· Aborto espontáneo. Resulta de la interrupción de
un embarazo sin que medie una maniobra abortiva. Aproximadamente entre
10% y 15% de todos los embarazos terminan en aborto espontáneo.
Este tipo de aborto requiere por lo general tratamiento y hospitalización,
aunque resulta menos fatal que un aborto inseguro. Sus causas, excepto
cuando hay traumatismos, no suelen ser evidentes y a menudo tienen relación
con problemas genéticos del feto o trastornos hormonales, médicos
o psicológicos de la madre.
El aborto inseguro constituye un problema de salud pùblica sumamente
grave, ya que la mortalidad materna se vincula con la prevalencia del
aborto que se realiza en condiciones que atentan contra la vida de la
mujer. La penalización del aborto trae como consecuencia el aborto
inseguro o clandestino, que se realiza en condiciones de riesgo para la
salud de la mujer. La OMS estima que el 13% de las 600,000 muertes, aproximadamente,
relacionadas con embarazos a nivel mundial resulta de abortos inseguros.
En América Latina, el 21% de las muertes maternas se atribuye al
aborto inseguro. Sin embargo, a pesar del peligro que representa para
la salud de la mujer, el aborto inseguro sigue siendo un recurso utilizado
por millones de mujeres en todo el mundo para terminar con embarazos no
deseados.
Debido a que la mayoría de los abortos se hacen en la clandestinidad,
resulta muy difícil estimar el nùmero real de abortos inducidos
y obtener datos confiables en los países donde esta práctica
es ilegal. Los investigadores han tenido que recurrir a varios métodos
indirectos, como datos sobre hospitalizaciones relacionadas con aborto
y entrevistas a mujeres. Las estimaciones sugieren que se registran casi
cuatro abortos por cada diez nacidos vivos en Brasil, Colombia, Perù
y la Repùblica Dominicana, y cerca de seis abortos en Chile por
cada diez nacimientos.
Los abortos inducidos son más numerosos que los espontáneos
en los países de América Latina. Un estudio realizado en
seis países latinoamericanos estima que los abortos espontáneos
constituyen entre 15% y 25% de las mujeres hospitalizadas por complicaciones.
Debido a la dificultad para distinguir si el aborto es espontáneo
o inducido con base en pruebas clínicas, muchas veces el estigma
que rodea el aborto también influye negativamente en la prestación
de servicios apropiados para las mujeres que requieren atención
por un aborto espontáneo o que solicitan la interrupción
legal del embarazo en aquellos países que lo permiten en situaciones
de riesgo para la mujer.
Aborto inseguro: Grupos de alto riesgo
· Adolescentes. Aunque la mayoría de las mujeres que solicitan
abortos están casadas o viven en uniones estables y ya tienen hijos,
en el mundo han aumentado considerablemente los casos de abortos entre
las adolescentes, particularmente en los lugares donde el aborto es ilegal.
Cada año, al menos 4 millones de abortos inseguros ocurren entre
las adolescentes de 15 a 19 años, muchos de los cuales terminan
en muerte o daños irreparables que incluyen infertilidad. Más
de un tercio de las muertes maternas entre las adolescentes de Chile y
Argentina, se produce como resultado de un aborto inseguro. En Perù,
un tercio de las mujeres que son hospitalizadas por complicaciones relacionadas
con aborto tiene entre 15 y 24 años.
El hecho de que las adolescentes tienen menos acceso a servicios de salud
e información de calidad y de carácter confidencial, incluyendo
anticonceptivos, las coloca en la categoría de riesgo de un embarazo
no deseado y, por consiguiente, de un aborto inseguro. Especialmente las
adolescentes de bajos medios económicos tienen menos contactos
sociales, difícil acceso a transporte y medios financieros para
obtener abortos seguros en comparación con las mujeres de mayor
edad.
· Bajo ingreso económico y lugar de residencia. Las mujeres
pobres también corren el riesgo de obtener un aborto inseguro,
ya que a diferencia de aquellas con mayores recursos financieros, tampoco
tienen acceso a información, servicios y medios económicos
para obtener un aborto seguro. Del mismo modo, aquellas mujeres que viven
en pueblos pequeños y alejados de la ciudad también forman
parte de este grupo de riesgo.
En las zonas urbanas de Latinoamérica y el Caribe, donde existe
un mayor acceso a lugares para obtener abortos, las mujeres que tienen
mayores recursos económicos generalmente acuden a profesionales
de salud capacitados, mientras que la mayoría de las mujeres pobres
se dirigen a personas sin capacitación o se provocan el aborto
ellas mismas.
Las mujeres de las zonas rurales, que por lo general viven en condiciones
de pobreza, se provocan el aborto ellas mismas o buscan la ayuda de una
persona empírica. Los profesionales de salud estiman que sólo
una de cada veinte mujeres pobres de zonas rurales acude a un profesional
de salud capacitado para obtener un aborto seguro.
Consecuencias para la salud de un aborto inseguro
Cada año, millones de mujeres que viven en países con legislaciones
restrictivas solicitan abortos a pesar de las prohibiciones legales. Como
consecuencia, la mayor parte de los abortos inducidos en América
Latina se produce en clínicas clandestinas, sin condiciones higiénicas
suficientes y sin un personal preparado para proveer un servicio de aborto
seguro que proteja la vida de la mujer.
· Mortalidad materna. En América Latina y el Caribe, 5,000
mujeres mueren cada año debido a complicaciones relacionadas con
abortos inseguros (más de un quinto del total de muertes maternas),
representando el más alto porcentaje (21%) entre las regiones a
nivel mundial. También se estima que, en la región, 800,000
mujeres de bajos recursos económicos son hospitalizadas por complicaciones
relacionadas con un aborto inseguro. En 1996, la Organización Panamericana
de la Salud (OPS) indicó que el aborto es la causa primordial de
mortalidad materna en Argentina, Chile, Guatemala, Panamá, Paraguay
y Perù. El aborto es la segunda causa de muerte en Costa Rica y
tercera causa en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras,
México y Nicaragua.
· Morbilidad materna. De todas las mujeres que se someten a un
aborto en condiciones de riesgo, entre el 10% y el 50% necesitan atención
médica para el tratamiento de las complicaciones. Las más
frecuentes son los abortos incompletos, sepsis, hemorragia y lesiones
intrabdominales, al igual que complicaciones infecciosas que pueden dejar
en la mujer secuelas crónicas conducentes a la esterilidad, embarazo
ectópico y dolor pélvico crónico.
· Efectos psicológicos. La decisión de obtener un
aborto pone a la mujer en conflicto con los valores sociales, culturales
y religiosos relacionados con la maternidad y es, por lo tanto, una decisión
que ninguna mujer toma a la ligera. Estudios realizados indican que los
efectos psicológicos negativos que resultan de la práctica
del aborto se aminoran en los países donde es legal, donde existe
buena información y servicios médicos adecuados. En Estados
Unidos se llevó a cabo una investigación, publicada por
la Sociedad Psicológica Americana, que demostró que no había
evidencia científica que probara que el aborto voluntario tiene
un efecto psicológico negativo en la mujer. Sin embargo, en los
países donde la práctica del aborto se penaliza y donde
las mujeres actùan en la zozobra de la clandestinidad, existen
mayores probabilidades de que las mujeres experimenten traumas psíquicos.
A pesar de ello, cabe señalar que muchas mujeres prefieren asumir
los posibles efectos psicológicos negativos que pudieran surgir
como producto de un aborto inducido, antes que verse obligadas a enfrentar
un embarazo no deseado.
Las consecuencias devastadoras que tiene para la salud de la mujer una
legislación que penaliza el aborto, y que resulta en la práctica
prevalente del aborto inseguro, nos demuestra la necesidad de promover
una legislación más flexible que facilite el acceso a servicios
de aborto en condiciones adecuadas, erradicando de esta manera la práctica
clandestina del aborto inseguro que cuesta la vida a millones de mujeres
en Latinoamérica.
*Excluye Australia,
Nueva Zelandia y Japon
**Primordialmente Europa del Este
1 Organización Mundial de la Salud (OMS), Complications of Abortion:
Technical and Managerial Guidelines for Prevention and Treatment, Ginebra,
1994, p. 19 [de aquí en adelante OMS, Complications of Abortion].
2 Ibid., p.4. Ver también Alan Guttmacher Institute (AGI), Sharing
Responsibility: Women, Society and Abortion Worldwide, Nueva York, 1999,
pp. 32-33 [de aquí en adelante AGI, Sharing Responsibility].
3 AGI, Sharing Responsibility, op. cit., p. 32.
4 OMS, Unsafe Abortion: Global and Regional Estimates of Incidence of
and Mortality Due to Unsafe Abortion with a Listing of Available Country
Data, 3rd ed., Ginebra, 1998, p. 3 [de aquí en adelante OMS, Unsafe
Abortion].
5 Ibid.
6 Ibid., p. 5.
7 OMS, Complications of Abortion, op. cit.,p. 15.
8 Ibid.
9 Ibid.
10 Aníbal Faùndes, Aspectos médicos del aborto inducido.
Ponencia presentada en el Encuentro de Parlamentarios de América
Latina y el Caribe sobre el Aborto Inducido. Bogotá, octubre de
1998, p. 4.
11 OMS, Unsafe Abortion, op. cit., p. 8, gráfica 2.
12 OMS, Abortion: A tabulation of available data on the frequency and
mortality of unsafe abortion, 2o ed. Ginebra, 1993, p. 5; ver también
Susheela Singh y Deidre Wulf, "Niveles estimados de aborto inducido
en seis países latinoamericanos", en Perspectivas internacionales
en planificación familiar, nùmero especial de 1994, pp.
3-13 [de aquí en adelante Susheela Singh y Deidre Wulf, Niveles
estimados de aborto]; ver también AGI, Sharing Responsibility,
op. cit., p. 31.
13 AGI, Aborto clandestino: Una realidad latinoamericana, Nueva York,
1994, p. 24.
14 Susheela Singh y Deidre Wulf, Niveles estimados de aborto, op. cit.,
p. 5.
15 OMS, Unsafe Abortion, op. cit., p. 15.
16 OMS, The Second Decade: Improving Adolescent Health and Development,
Ginebra, 1998, citado en Family Care International (FCI), Sexual and Reproductive
Health briefing cards, Nueva York, 1999.
17 A. Radhakrishna, r. Gringle and F. Greenslade, "Adolescent Women
Face Triple Jeopardy: Unwanted Pregnancy, HIV/AIDS and Unsafe Abortion",
en Women's Health Journal 58, febrero de 1997 (publicado por Latin America
and Caribbean Women's Health Network).
18 Ibid.
19 Ibid., p. 15; ver también Safe Motherhood Factsheet: Address
Unsafe Abortion (1998), pp. 1-2, citando a Care for Postabortion Complications:
Saving Women's Lives, 24(2) Pop. Reports (set. 1997).
20 En las zonas urbanas, a pesar de que la mayoría de las mujeres
pobres acuden a personas sin capacitación o se provocan el aborto
ellas mismas, se estima que sólo alrededor de dos quintas partes
utilizan los servicios de médicos, parteras capacitadas o enfermeras.
Ver AGI, Aborto clandestino: Una realidad latinoamericana, op. cit., p.
15.
21 Ibid.
22 AGI, Sharing Responsibility, op. cit., p. 36.
23 OMS, Unsafe Abortion, op. cit., p. 8, gráfica 2.
24 Ibid., p.13; ver también Susheela Singh y Deidre Wulf, Niveles
estimados de aborto, op. cit.
25 Organizacion Panamericana de la Salud(OPS)/Organizacion Mundial de
la Salud (OMS), Evaluación del plan de acción regional para
la reducción de la mortalidad materna, Washington, 1996. Programa
de Salud de la Familia y Población, División de Promoción
y Protección de la Salud, citado en El aborto y la tarea parlamentaria
en América Latina, publicado por el Population Council, Universidad
Externado de Colombia y GIRE, 1998, p.13.
26 Estos datos están basados en las estimaciones más recientes
por año de la División de Población de las Naciones
Unidas para el quinquenio que termina en el año 2,000. El índice
de muertes por aborto inseguro resulta del porcentaje total de muertes
maternas, utilizando la tasa ajustada de 1990. Para metodología,
ver OMS, Unsafe Abortion, op. cit., pp. 8-15.
27 Faùndes, op. cit., p. 7.
28 Conclusiones y recomendaciones presentadas por el Programa Especial
para la Investigación en Reproducción Humana de la OMS y
AGI ante el Meeting of Researchers on Induced Abortion in Latin America
& the Caribbean, Universidad Externado de Colombia, Santa Fé
de Bogotá, Colombia, 15-18 de noviembre de 1994, p.6.
29 Miller, D.H., Medical and Psychological Consequences of Legal Abortion
in the United States; ver también Roxanne Parrot y Celeste Condit
(eds.), Evaluating Women's Health Messages: A Resource Book, SAGE Publications,
1996, pp.17-32, citado en El aborto y la tarea parlamentaria en América
Latina, op.cit.,p. 26.
30 El aborto y la tarea parlamentaria en América Latina, op. cit.,
p.26
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