| EL
FENOMENO SOCIAL
Ante el fenómeno social que representa el consumo de marihuana, por millones de personas en el mundo, nos encontramos con que lo concerniente al tema, ha estado rodeado por una compleja trama de contradictorias informaciones, mitos y leyendas, que, al ser develados, manifiestan realidades muy distintas a las versiones oficiales, y a lo que se cree comúnmente sobre la famosa planta. En los últimos años, se han evidenciado las controversias en torno a la cuestión de la ilegalidad de la planta de cannabis. Se han sumado muchas voces al planteamiento de la despenalización de su consumo, teniendo como base las evidencias de que la planta no representa un daño real. En los Estados
Unidos y Canadá, se han aprobado en algunos estados, leyes especiales
que permiten el uso de la marihuana con fines medicinales. En la historia
de la planta cannabis sativa, se han dado grandes procesos y profundas
discusiones -en diversos niveles de la sociedad- sin que hasta ahora se
haya podido afirmar objetivamente, con evidencias científicas,
si corresponde o no la proscripción de la planta y el estigma de
"droga maldita" que se le ha imputado. Como se sabe,
las opiniones están divididas. Sin embargo, existe una visión diferente del fenómeno. En cuanto a que sea una "puerta para otras drogas", hay una corriente importante de gente que asegura todo lo contrario. Es decir que el consumo de marihuana opera coma una suerte de "antídrogas fuertes". Eso es algo que se estudia. En realidad es bastante común que la gente que toma mucho alcohol, no fuma marihuana, igual sucede con la cocaína. Parecen no ser muy compatibles. A la marihuana
muchas personas la consideran y la han considerado desde siempre un gran
tesoro de la Naturaleza, un "regalo de los dioses". Como se ha dicho, sus primeras trazas se encuentran en la China del período neolítico, y existen suficientes estudios e investigaciones que comprueban su presencia en la industria, la farmacopéa, la alimentación, y también en las religiones, desde aquellos tiempos hasta fines del siglo pasado, cuando la planta se comienza a perder de los planos oficiales de la sociedad, y pasa a ser más utilizada por las culturas marginales. Antes de
la prohibición, la cannabis era una planta elogiada por la multiplicidad
de usos que ofrecía al ser humano. Actualmente
el tema es discutido en las altas esferas de los gobiernos, los parlamentos,
las cortes de justicia, los colegios, la comunidad científica,
la familia, etc. Se legisla sobre la marihuana, se debate en foros, se
organizan campañas, y a pesar de toda la enorme importancia que
le dan, la información acerca de la planta y su relación
con la cultura humana, está tan censurada que es muy difícil
acceder a ella libres de prejuicios. Muy pocos
saben que cuando se decretó la prohibición en USA en el
año 37, la American Medical Asociation (AMA), el cuerpo médico
norteamericano más importante, estuvo en contra del decreto que
la calificó como substancia prohibida... También lo estuvo
el colegio de abogados de los Estados Unidos. A pesar de tan calificadas opiniones, el Congreso -reflejo fiel de la puritana cultura norteamericana- decretó finalmente la prohibición, basándose principalmente en la opinión de la Policía, del FBN, la DEA y el FBI....La opinión de los médicos y abogados no pareció suficiente para las autoridades de ese país, que fue el impulsor de la prohibición. La información
que se entrega en torno al tema de la marihuana es tan precaria que obviamente
los elementos de juicio con que cuentan los protagonistas de las discusiones
-es decir los profesores, los legisladores, la policía, etc,- son
parciales y precarios, están fundados en múltiples prejuicios
y principalmente en la total ignorancia al respecto. Por lo tanto ocurre
que los juicios que se van formando, las decisiones y las políticas
oficiales que se toman, son también parciales y erróneas.
Si esto no
fuera así, si no fuera perseguida, si se produjera una comprensión
y discusión más objetiva, naturalmente no existiría
ningún fenómeno en torno a la planta. Algunas personalidades
dignas de ser tomadas en cuenta aseguran que una hectárea de cannabis
podría producir -con la tecnología adecuada-, la misma cantidad
de pulpa para celulosa que una hectárea de Pino Insigne... Con la prohibición
del cultivo de cannabis, toda la sociedad humana pierde la gran riqueza
medicinal, ecológica y económica que la planta tiene. Según
algunos expertos, en el plano alimenticio sólo el grano del poroto
soya se compara a la semilla de cannabis en la calidad de las proteínas
y aceites esenciales que contiene. La prohibición
que pesa sobre la planta de cannabis, parece absurda e injustificada en
un mundo que utiliza la "libertad" como principal paradigma... La venta libre de todo tipo de fármacos, la venta de alcohol en sus más exquisitas y sofisticadas variedades, la venta de pegamentos, etc, está basada en las llamadas "libertades personales", consagradas en casi todas las constituciones del mundo. En este escenario de una supuesta libertad personal -y considerando que no se conoce ni siquiera un solo caso de muerte, por intoxicación con marihuana- resulta aparentemente erróneo, por decir lo menos, que se mantenga vigente esta prohibición. EL TRASFONDO
DE LA PROHIBICION La misma
prohibición, además de las condiciones objetivas de la planta,
la han transformado de cierta forma en un símbolo de conspiración.
LA MARIHUANA
ES UNA BANDERA DE LUCHA Representa e inspira una forma de ver y vivir la vida, que en muchos planos se contrapone a los principios básicos de la sociedad actual. En tal sentido no hay duda de que es profundamente revolucionaria. A diferencia
del alcohol, que produce estados adormecidos -más bien convenientes
al sistema de consumo- la marihuana parece despertar la necesidad de libertad,
la búsqueda de la paz, la interioridad, la rebeldía, la
salida del sistema... Si las personas
se comienzan a negar a participar en el juego de la sociedad, ésta
tiende obviamente a debilitarse. El alcohol permite esto, coopera a la mejor dirección del juego de la sociedad. EL SISTEMA
DEL DOBLE ESTANDAR Millones
de personas la cultivan y consumen habitualmente. En los Estados Unidos,
por ejemplo, los consumidores habituales suman más de veinte millones,
en el mundo entero la cifra de consumidores habituales se estima en doscientos
cincuenta millones. En torno
a la marihuana existe de hecho una realidad ineludible: Mucha gente la
usa y consume como parte de su vida normal, en todas partes del mundo.
Empresarios,
artistas, personeros políticos, médicos y psicólogos,
poetas, deportistas, escritores, etc, pertenecen a lo que se podría
llamar la "cultura de la marihuana". |
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